«Si cuentas algo, prepárate...»

Tres jóvenes fueron puestos en libertad con cargos por acosar a una menor de 16 años en un instituto de Pinto. Le hacían «memes» en la red subiendo su foto y las de varios personajes para ridiculizarla sobre su aspecto físico.

La pesadilla de la menor acosada por tres compañeros de clase del IES Pablo Ruiz Picasso, en la madrileña localidad de Pinto, se eternizó durante un largo año. Empezaron con insultos, después llegaron las amenazas. La víctima de 16 años no sólo sufría el acoso dentro del aula, después, al salir del centro escolar, la pesadilla continuaba. Los tres acosadores se burlaban de ella a través de las redes sociales. «La insultaban, le hacían caricaturas con fotos suyas comparándolas con otras fotos («memes») que cogían de la red para meterse contra su aspecto físico, con el fin de provocar la mofa de otros chicos y que comentasen sobre lo ‘‘fea’’ que la veían», explicaron a este periódico fuentes próximas a la investigación.

Al parecer, este daño no era suficiente para los acosadores, por lo que decidieron empezar a meterse «contra la familia de la víctima, contra la situación personal de los padres... insultos de tela marinera», añadieron las mismas fuentes.

El miedo, como suele pasar en estos casos de acoso escolar, la tenía paralizada. Las amenazas no ayudaban: «Si cuentas algo, prepárate...», le dijeron en varias ocasiones. El fin: silenciar a la víctima y que «sus risas» se prolongasen en el tiempo.

Por estos hechos que primero comenzaron de forma espaciada, cada 15 días, y después fueron insultos diarios, la Guardia Civil informó ayer de la detención de tres menores el pasado viernes tras la investigación de los agentes de Policía Judicial de la Guardia Civil. Los chicos fueron puestos a disposición del fiscal del Menor y quedaron en libertad con cargos, al tratarse de menores de edad. Dentro de un tiempo, el juzgado del Menor sobre el que recaiga la causa establecerá una condena –en caso de que así se determine– que cumplirán en un centro de menores de la Agencia para la Reeducación y Reinserción del Menor Infractor (ARRMI) de la Comunidad de Madrid, dependiente de la Dirección General de Interior, de la Consejería de Presidencia y Justicia. A ellos les llegó la denuncia no por el centro, sino por un familiar de la menor.

Pero este acoso escolar no sólo lo afirma ella o sus familiares, lo reconocen también desde el centro. Tras recibir la denuncia, los agentes empezaron a intentar comprobar los hechos. El instituto ha colaborado en todo momento y sus compañeros también». Pero quizá se ha tardado demasiado tiempo en reaccionar, porque tras tantos y dolorosos episodios de humillación e insultos a lo largo de este curso escolar, la menor dejó el centro. «En el instituto ya sabían de estas burlas desde hacía bastante tiempo», asegura un vecino de Pinto. «Mi nieta –prosigue– estudia en este mismo instituto y hacía bastante me había comentado que en el centro se burlaban algunos niños de alguien. Le dije que lo dijera a los tutores, pero ya sabes cómo son los críos, no quieren sentirse chivatos. Pero al final fueron a los tutores para protestar por las burlas, comentándoles que alguien estaba siendo presionado por otros críos. De modo que tanto tutores como la dirección del instituto tenían conocimiento de lo que estaba sucediendo». Este vecino explica que no sabe si se metían con una alumna o con más; aunque desde la Guardia Civil precisan que, «al menos que nosotros sepamos, estos tres chicos sólo la han acosado a ella», añadieron desde la Guardia Civil. La Consejería de Educación, por su parte, envió ayer a dos inspectores para evaluar y realizar un informe acerca de si el centro escolar cumplió el protocolo establecido en estos casos; algo que no ocurrió con otra menor hace dos semanas en el IES Ciudad de Jaén, del distrito madrileño de Usera, motivo por el que el director del centro fue apartado de forma fulminante.

En este caso, lo que ha trascendido de la víctima de Pinto es que dejó de acudir a clase a finales de mayo al instituto donde era acosada y, junto con su familia, que residiría en Vallecas, interpuso una denuncia ante la Guardia Civil. Pocos días después, y tras las investigaciones de los agentes del Instituto Armado, los tres menores fueron detenidos el pasado 5 de junio y pasaron ante Fiscalía de Menores.

La joven, por lo que ha podido saber este diario, se ha ido a «vivir fuera» de la Comunidad de Madrid por el estrés que sufre. Lo que se desconoce es si lo ha hecho de forma definitiva o sólo durante el periodo de vacaciones escolares que están a punto de comenzar para los estudiantes. Dado las alturas del curso en las que nos encontramos, parece poco probable que la joven se hubiera matriculado en otro centro educativo aunque todo apunta a que así lo haga para el 2015/16. Con información de B. Tobalina, L. L. Álvarez y J. V. Echagüe