«Tiró a matar»: Disparó ocho veces contra los guardias civiles

«Ninguno rozó el chaleco antibalas», según revelan las autopsias

La Razón
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«Ninguno rozó el chaleco antibalas», según revelan las autopsias.

Sabía lo que hacía. Al ver cómo se acercaban a él dos guardias civiles, los agentes Víctor Romero y Víctor Jesús Caballero, empuñó la pistola con pulso firme y apretó el gatillo hasta en ocho ocasiones. Así lo ha revelado el informe preliminar de las autopsias a las que fueron sometidas las víctimas este pasado viernes. Un agente recibió tres impactos y el otro los cinco restantes. Ninguno de los tiros rozó siquiera el chaleco antibalas que protegía a los agentes, sino que Norbert Fehert, alias «Igor el Ruso», eligió apuntar contra zonas vitales que estaban desprotegidas. «Tiró a matar», comentan fuentes de la investigación. «Pudo haberles herido para escaparse de ellos, pero el lugar de los impactos deja bien claro que su objetivo fue asesinarlos fríamente, sin empatía, sin remordimientos».

Los investigadores van perfilando todos estos datos en un voluminoso atestado en el que queda clara la secuencia de los hechos. Norbert Fehert asesinó en primer lugar a J. Luis Iranzo. El ganadero estaba solo y sin posibilidad de defensa. Después, cuando los dos agentes vieron en mitad del monte una «pick up»verde» y detuvieron su vehículo, fueron abatidos.

En la tarde de ayer, desde la comandancia de Teruel se llamó al colegio de abogados para que enviaran a un letrado que asistiese al detenido en su primera declaración. Al cierre de esta edición nada había trascendido. Su interrogatorio, su detención, las inspecciones oculares de los tres escenarios, los informes preliminares de autopsia, además de todo lo que tiene que ver con la tentativa de asesinato en la que resultaron gravemente heridos un cerrajero y el dueño de una casa de campo, a los que disparó el 5 de diciembre, componen el atestado que recibirá la jueza hoy por la mañana. Se espera que al detenido sea trasladado a primera hora de este domingo desde la comandancia de Teruel hasta los juzgados de Alcañiz. «Responda o no a las preguntas, se da por hecho que su Señoría lo mandará a prisión provisional sin fianza», apuntan fuentes jurídicas. «A la gravedad de sus delitos, se suma un más que seguro riesgo de fuga y la reiteración delictiva. ‘‘Igor, el Ruso’’ es un depredador y si quedase en libertad volvería a matar».

La jueza de la Audiencia Nacional Carmen Lamela le informará de que las autoridades italianas le buscan por crímenes cometidos en este país y le preguntará si tiene pegas para ser extraditado. No obstante, es improbable que se le conceda la extradición ya que primero debe enfrentarse al juicio en España, a la probable condena a cadena perpetua revisable y, cuando haya cumplido, será el momento de entregarle a la Justicia italiana.