Una trampa para «Rambo»

El sospechoso, J.S.G, de 58 años de edad, se fugó de la vivienda después de que un efectivo resultara herido leve por un disparo en el pie

Imágenes facilitadas por la Guardia Civil de la detención poco antes de la una de esta madrugada de Luciano José Simón, el vecino de Turieno (Cantabria), de 58 años / foto: Efe
Imágenes facilitadas por la Guardia Civil de la detención poco antes de la una de esta madrugada de Luciano José Simón, el vecino de Turieno (Cantabria), de 58 años / foto: Efe

El sospechoso, J.S.G, de 58 años de edad, se fugó de la vivienda después de que un efectivo resultara herido leve por un disparo en el pie

La calma vuelve al pequeño pueblo cántabro de Turieno. La Guardia Civil detuvo a Luciano Simón de madrugada, cuando el fugitivo regresaba a la casa en la que disparó a los agentes la noche anterior. La Delegación del Gobierno en Cantabria informó que, pasada la madrugada de ayer, Luciano fue detenido en la misma casa en la que se había atrincherado y se había liado a tiros con la Guardia Civil, hiriendo a un agente en el pie derecho.

La detención de Simón, con antecedentes penales por delitos como atentado contra agente de la autoridad, robo con violencia, tráfico de drogas y lesiones, se produjo cuando el fugitivo regresó a casa, confiado en que el operativo de búsqueda estaba desplegado por los montes de Camaleño siguiendo su rastro.

Con su arresto se pone fin a más de 24 horas de angustia para los vecinos de la zona, temerosos de encontrar en su camino a Luciano, al que la Guardia Civil calificó de «extremadamente peligroso». El delegado del Gobierno, Pablo Zuloaga, agradeció el «esfuerzo y trabajo» de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, la «comprensión de la ciudadanía» y felicitó a los agentes por «la rápida intervención».

En el dispositivo de búsqueda se habían movilizado agentes de diversas unidades cántabras, pero también de Asturias, León y Palencia, incluyendo batidas nocturnas, dada la urgencia de localizar al fugitivo lo antes posible para garantizar la seguridad de los vecinos y visitantes.

Tras su detención, Luciano Simón permanece en el puesto de la Guardia Civil de San Vicente de la Barquera, donde estuvo en completo silencio. José Luis, un hermano de Luciano, se negó a atender las preguntas de los periodistas ubicados frente a la casa donde sucedieron los hechos. LA RAZÓN preguntó a algunos vecinos, que afirmaron sentir «alivio» tras conocer la detención del fugitivo, aunque dijeron desconocer los motivos que pudieran haber llevado a Luciano Simón, de quien aseguraban que «no era problemático», a cometer los hechos que aterrorizaron a todo el pueblo durante 24 horas.

En un bar de Potes, los empleados afirman «conocer bien» al detenido, que se dedicaba a sus trapicheos de droga «pero no era problemático», recalcan. Todo comenzó cuando Luciano, de 58 años de edad, se atrincheró en su vivienda después de haber amenazado con un arma blanca a sus familiares, al parecer por una discusión relacionada con una herencia.

Cuando la Guadia Civil se personó abrió fuego contra ellos.

A las 21.00 horas acudió hasta el inmueble familiar la primera patrulla de la Benemérita, a la que el hombre atrincherado recibió con varios tiros de arma larga, tipo escopeta. A partir de ese momento se abrió un amplio operativo con varios agentes desplazados desde distintos puntos de la región, al que después se sumaron agentes de Asturias, León y Palencia.

En un momento de la madrugada, uno de los agentes, miembro de la UCCIC de Santander, recibió un disparo en el pie derecho, por lo que fue trasladado hasta la Clínica Mompía (Santa Cruz de Bezana) para ser tratado de sus heridas. Este agente, de 49 años, fue operado y se recupera satisfactoriamente de sus lesiones.

Tras este incidente, los agentes decidieron acceder a la vivienda del hombre y descubrieron que había huido, por lo que decidieron organizar un amplio dispositivo de búsqueda que se extendió por los montes de la zona.