Un viaje humanitario con un marcado carácter ecuménico

Francisco estará acompañado por los líderes ortodoxos Bartolomé y Jerónimo II

Refugiados en el campo de Moria, visitado hoy por el Papa.
Refugiados en el campo de Moria, visitado hoy por el Papa.

Francisco estará acompañado por los líderes ortodoxos Bartolomé y Jerónimo II

El Papa Francisco viaja hoy a Lesbos para mostrar su apoyo y solidaridad a los refugiados que han llegado a la isla griega en busca de una nueva oportunidad. También para reforzar al pueblo griego, «tan generoso en la acogida». Sin embargo, más allá del acercamiento a esta crisis humanitaria –que no es poco–, el viaje del Pontífice tiene otras importantes lecturas.

El Papa de las fronteras

Francisco ha demostrado desde su elección su preferencia por las periferias, geográficas y existenciales. Su presencia en Lesbos no es ninguna sorpresa, pues uno de sus primeros viajes fue a Lampedusa para alzar la voz en favor de los que la pierden ahogados en el Mediterráneo. Todavía resuena su «vergogna» (vergüenza) tras conocer un dramático naufragio en la isla italiana. Pero no sólo en Europa ha visitado fronteras. Durante su viaje a México, Bergoglio rezó ante la valla que separá Ciudad Juárez de Estados Unidos, en otro de los puntos calientes de las migraciones en el mundo. Tal y como ha explicado el presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz, el cardenal Turkson, en Radio Vaticano, lo que va a hacer Francisco en Lesbos es lo mismo que en Lampedusa. «Es otra isla que recibe personas obligadas a huir de su tierra natal. La visita será otro intento de poner en la pantalla global la situación de estas personas», añadió.

Raíces cristianas de Europa

Esta mañana, junto al Patriarca de Constantinopla y arzobispo ortodoxo griego, el Papa lanzará una dura crítica a la respuesta de la Unión Europea a la crisis de los refugiados, una política cuyo paradigma es el acuerdo que los respresentantes europeos firmaron con Turquía y que ha encontrado el rechazo de la comunidad católica del viejo continente. Una respuesta, además, que ha olvidado las raíces de Europa, que surgen del cristianismo y de sus valores. Es más que probable que tanto el Papa como los líderes ortodoxos apelen a estas raíces profundas para afrontar de otra manera el problema de los refugiados.

Ecumenismo

Otra de las claves importantes de esta visita es la vertiente ecuménica. Tanto el desafío de los refugiados como la persecución a los cristianos en Oriente Medio están reforzando los vínculos entre las Iglesia católica y las ortodoxas. Ya vivimos un momento histórico con la firma de una declaración conjunta por Francisco y el patriarca ruso Kiril en Cuba. También en este viaje, Francisco firmará una declaración conjunta con Bartolomé y Jerónimo II, además de compartir toda la visita y un momento de oración por las víctimas.

La Iglesia, en primera línea

El Papa también va a poner de manifiesto la labor de la Iglesia católica con los refugiados, un compromiso que no se circunscribe a las zonas conflictivas como Lesbos, sino a todo el mundo. En lo que a España se refiere hay varias experiencias, porque a Lesbos llega la ayuda y el trabajo de Mensajeros de la Paz, con el padre Ángel a la cabeza. En el territorio nacional, varias organizaciones de Iglesia se han organizado para coordinar la ayuda y ofrecer alojamiento.