Religion

«Una madrugá» en Compostela

La Semana Santa de Compostela ha ido creciendo exponencialmente en los últimos años. Hace ocho, un grupo de jóvenes fundaba la Cofradía de la Humildad. Hoy, es una más
La Semana Santa de Compostela ha ido creciendo exponencialmente en los últimos años. Hace ocho, un grupo de jóvenes fundaba la Cofradía de la Humildad. Hoy, es una máslarazon

Santiago Martínez Casal es el hermano mayor de una joven cofradía de Santiago de Compostela, la Cofradía de la Humildad. Nació hace justo ocho años de la pasión de este joven compostelano y algún que otro amigo por la Semana Santa. «A ver, en realidad somos unos capillitas», explica LA RAZÓN en la fría iglesia de Santa María del Camino, justo en el lugar donde el Camino Jacobeo irrumpe en el casco histórico y los peregrinos saborean la meta del Obradoiro.

La peculiaridad de esta cofradía joven y formada en su mayoría por jóvenes radica en que, en Galicia, no se puede ver nada igual. Es la única de la comunidad cuya imagen se trasporta con costaleros y fueron de los primeros en introducir el «pollero» (sobre el que Santiago se apoya en la imagen superior), una estructura que se coloca sobre la Virgen para extender el manto y la corona y que no caiga todo el peso sobre la imagen. Tiene tantos elementos de la Semana Santa del sur, que unos sevillanos de vacaciones en Compostela el año pasado dijeron al ver la procesión: «Esto es una madrugá en Lunes Santo».

En realidad, fueron varios los viajes que hicieron él y otros cofrades a Andalucía para introducir elementos inéditos en una Semana Santa mucho más sobria. El resultado no ha podido ser mejor. «La ciudad nos recibió con los brazos abiertos. Y siempre tuviemos el apoyo del Arzobispado y del párroco de Santa María del Camino», explica. Y nuestra procesión «está debote en bote». Además de recrear una procesión típicamente sureña entre piedra compostelana, estos jóvenes están ayudando a mantener el templo donde están radicado, que quieren rehabilitar. «Estamos haciendo los trámites. Sería una pena que se eche a perder», añade. Además, la abren periódicamente para que los turistas puedan disfrutar de ella. Tampoco olvidan su carácter caritativo y por ello tiene actividades orientadas a ayudar a la Cocina Económica.

Sobre la polémica con el Ayuntamiento, Santiago recuerda que «nunca hubo subvenciones»y que «se hizo una polémica donde no la hay». ¿Por qué? Porque el alcalde dijo que las había y que las quería eliminar. En cualquier caso, Martínez recuerda que el crecimiento de esta manifestación religiosa «ha sido espectacular» en los últimos años.