Sucesos

Violento hasta el extremo: así es el sicario que mató al empresario de Illescas

Óscar P. G. propinó una paliza a otro preso que le dejó en estado vegetativo

Dos de los diez detenidos por el secuestro y asesinato en 2014 de José Luis Vázquez Escarpa
Dos de los diez detenidos por el secuestro y asesinato en 2014 de José Luis Vázquez Escarpalarazon

Óscar P.G. y su banda estaban a punto de secuestrar y descuartizar a otro empresario, lo que precipitó su detención.

Violenta hasta el extremo, sin escrúpulos y sin aprecio alguno a la vida. Así es la banda liderada por Óscar del P.G., el cabecilla del grupo que acabó con la vida de José Luis Vázquez Escarpa, un empresario de Illescas dedicado a la compraventa de chatarra cuyo secuestro y asesinato ha esclarecido la Guardia Civil.

Más de un año y medio de investigación ha costado a los agentes de la Sección de Homicidios, Secuestros y Extorsiones de la Unidad Central Operativa (UCO) del instituto armado acorralar a Óscar y sus compinches, capturados justo antes de que volvieran a actuar.

Porque, como han explicado a Efe fuentes próximas al caso, otro empresario ha estado a punto de convertirse en una nueva víctima de la banda, cuyo líder está vinculado con algunos miembros de Ultrasur.

Se trata de un curtido delincuente y "muy profesional"que nada tiene que envidiar a los más duros sicarios colombianos o del Este y con antecedentes por homicidio, tenencia ilícita de armas, robo con violencia, contra la salud pública, lesiones, amenazas y extorsiones.

No hay desperdicio en el historial delictivo del líder. Junto con otros internos, Óscar, entonces en la cárcel de Aranjuez, llegó a propinar una brutal paliza a un interno al que dejaron en coma y en estado vegetativo al confundirle con un violador y aplicarle, como dijo uno de ellos en el juicio, "la ley de la cárcel".

Incluso, estuvo implicado en la agresión a una abogada de Madrid a la que arrebataron en su despacho 12.000 euros. La intentaron asfixiar hasta el desmayo.

Perseguido también por la Policía Nacional, no se cortó a la hora de agredir a agentes de este cuerpo en la misma comisaría durante uno de sus arrestos.

Temido por muchos, el jefe de la banda tampoco se andaba con chiquitas al tratar de imponer su ley en gimnasios, a los que obligaba a mantenerle, por ejemplo, como monitor de algún arte marcial si en ese momento se le antojaba.

Con una red de informadores cuyos tentáculos llegaban hasta la cárcel, esta temida banda elegía a conciencia a su víctima, no dejaba al azar ningún detalle y, sobre todo, comprobaba que era una persona con dinero.

Si era posible, centraban su búsqueda en las zonas de Illescas, situada al norte de Toledo, y de las localidades madrileñas de Fuenlabrada y Parla, al sur de Madrid.

Una vez seleccionada la víctima y sin escrúpulo alguno, la secuestraban a cara descubierta, ya que no tenían reparo en mostrar sus rostros porque su intención era determinante: matar al secuestrado una vez cobrado el rescate.

En el caso del empresario de Illescas, perpetrado el 7 de mayo de 2014 en el polígono industrial "San Gil"de ese municipio toledano, obligaron a la víctima a llamar a sus padres para que dejaran 80.000 euros en un punto concreto de otro polígono, el de "Los Ángeles"de Getafe (Madrid).

Por el miedo lógico en estos casos, la familia no denunció los hechos de inmediato, pero una vez cobrado el rescate y constatado que no liberaban al empresario, decidió hacerlo.

Aunque los agentes de la UCO han comprobado que la banda se deshizo del cadáver, el cuerpo aún no ha sido localizado.

Tras un año de pesquisas y meses intentando tirar del hilo después de haber identificado a los supuestos autores del secuestro y asesinato de José Luis Vázquez, en fechas recientes los agentes precipitaron la detención de los cuatro, así como de otros seis colaboradores.

Con ello evitaron que otro empresario, al que ya habían decidido descuartizar y hacer desaparecer su cuerpo, cayera en sus manos.

Una mujer y otro hombre estaban también en su lista de objetivos próximos, pero Óscar y sus compinches están ya en la cárcel. Caza mayor en el mundo de la delincuencia.