«Somos gente honrada»: Amigos para siempre

Dirección: Alejandro Marzoa. Guión: A. Marzoa, M. Á.l. Blanco, J. Cruz y J. Ripoll. Intérpretes: Paco Tous, Miguel de Lira, Marisol Membrillo, Unax Ugalde. Duración: 85 min. Comedia dramática

La RazónLa Razón

Si el plano de apertura de «Somos gente honrada» se atreviera a durar unos minutos más, los magníficos Paco Tous y Miguel de Lira podrían ser los sosias gallegos de Richard Widmark y James Stewart en «Dos cabalgan juntos». El debut en el largo de Alejandro Marzoa es, a su humilde manera, un «western» en la nueva era de la supervivencia, y un canto a la amistad –como lo era «Temporada 92/93», su ejemplar primer corto– como salvavidas en ríos de aguas turbulentas. Hay algo de cuento moral en él, pero, aunque la enseñanza es de cajón en tiempos de crisis, la película la transmite sin ganas de imponerse, con una modestia que despierta una empatía inmediata.

Se ha hablado del parecido del filme con «Breaking Bad», aunque la magnífica serie de la HBO cuenta con la ventaja de poder desarrollar culpas y motivaciones, cosa que, por desgracia, ésta no hace. Su peor defecto es, precisamente, poner la quinta marcha a la hora de contemplar la absurda situación en la que se encuentran dos parados cincuentones cuando un alijo de cocaína les cae del cielo. Prácticamente no hay tiempo de encontrar matices en la evolución dramática de los protagonistas y el guión se empeña en forzar casualidades que resultan un tanto artificiosas y a precipitarse en un final previsible. Lo compensa un talento natural para la tragicomedia costumbrista, de tan digna tradición en el cine popular español, y para el gag contenido (la primera cata de droga).