El código secreto que abre las cajas fuertes de los hoteles

¿Y si meter tu dinero, tu pasaporte o tu ordenador en estos armatostes ya no sirviera de nada?

No hay hotel sin minibar. Eso está claro. Pero tampoco lo hay sin caja fuerte. Aunque, ojo, si bien lo primero cumple con una función muy clara, lo segundo poco a poco ha ido perdiendo nuestra confianza. Es decir, ¿y si ya meter tus cosas más valiosas en estos armatostes no sirviera de nada? La pregunta no resulta baladí, teniendo en cuenta que existe un código secreto con el que las puedes abrir sin necesidad de forzarlas. El problema es que, cada vez, más ladrones lo saben.

Por ello, antes de dejar cualquier cosa en su interior, comprueba que este truco universal no funciona correctamente. De lo contrario, tu dinero, tu pasaporte, tus joyas, tu ordenador o tus documentos podrían estar en peligro. Y no, no es algo propio de hackers o ciberdelincuentes, es algo mucho más sencillo de lo que puedes imaginar. Se trata de un simple error que bloquea la caja blindada y, a continuación, procede a su apertura.

Vamos a hacer la prueba: si te estás alojando en un hotel, dirígete al aparato en cuestión. Deposita cualquier cosa, o nada, lo que quieras. Ciérralo con una combinación y, después intenta abrirlo con un número aleatorio. Lo más normal, a no ser que estés un establecimiento de dudosa calidad, es que la puerta no se abra. Pues bien, ahora inténtalo con 999999. Ahora pueden darse dos opciones: no se abre, por lo que la caja es buena; o se abre, pero ¿cómo es posible si no eran los números elegidos?

Hay una explicación: el 999999 es el código del administrador general, que es capaz de abrir el dispositivo en todo momento. ¿Eso quiere decir que funcionará en todos los casos? No. Cuando un hotel compra una caja fuerte, ésta es la combinación que viene de serie. Lo más normal es que, tras instalarla, se cambie por otra, pero muchos establecimientos no lo hacen y dejan la misma.

Así lo ha revelado el canal de YouTube LockPickingLawyer que, además, anima a probar este truco antes de dejar nada en su interior, pues si funciona estaríamos abriendo sus puertas (y, por tanto, nuestras pertenencias) a cualquiera.