Día mundial de las niñas en TIC: el futuro está en sus manos

La brecha de género a nivel global que solo en la UE el 2,4% de las graduadas universitarias tienen un diploma vinculado a carreras STEM

Día mundial de las niñas en TIC
Día mundial de las niñas en TICArchivo

En 2010 los países miembros de Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), organismo de la ONU, decidieron crear el día mundial de las niñas en TIC (Tecnología de la Información y la Comunicación), producto de la enorme brecha digital de género que se ha evidenciado a lo largo de los años. Y las estadísticas les dan la razón. En la Unión Europea, de cada 1000 mujeres con titulación universitaria, solo 24 se gradúan en alguna carrera relacionada con las TIC y de esas solo 4 logran un puesto de trabajo en el sector. Un informe elaborado por Eurostat, mostró que apenas el 20% de las profesionales tecnológicas de la UE eran mujeres.

Más datos. De acuerdo con UNICEF, en los libros escolares de matemáticas y ciencias de India, apenas el 6% de las ilustraciones tienen una imagen femenina. Y, uno de los datos más graves: aunque ya se ha demostrado que tienen las mismas habilidades matemáticas, lógicas y de programación que los niños, menos del 10% de las niñas con las mejores notas en disciplinas vinculadas, siguen una carrera tecnológica, científica o matemática, contra hasta un 50% de los niños.

Para comprender cuál es la situación actual y cómo podemos cambiarla, hablamos con Elena Gorostiza responsable de alianzas internacional de code.org en Europa, Medio Oriente y África (EMEA). code.org (con más de 20 millones de usuarios en 130 países) es junto con Khan Academy, la plataforma educativa más grande del mundo, en cuanto a número de usuarios. Y lo interesante de Code.org es que es gratuita, sin suscripción, ni códigos de descuento ni sutilezas. El objetivo de esta web es democratizar el acceso al aprendizaje de la programación para acabar con la brecha de género. La plataforma ha sido apoyada por por líderes globales, políticos, sociales y económicos, como Bill Gates, Jeff Bezos, Mark Zuckerberg, Satya Nadella, Eric Schmidt, Tim Cook, Barack Obama, Bill Clinton, Richard Branson, Bono, o los decanos de las Universidades de Stanford, Harvard o el MediaLab del MIT entre muchos otros y en Estados Unidos ya lo utilizan el 40% de estudiantes en edad escolar.

En España code.org ha llegado hace relativamente poco, pero ya cuenta con más de 130.000 usuarios entre 4 y 18 años.

El pensamiento computacional

En definitiva, se quiere desarrollar el pensamiento computacional que permite potenciar una serie de habilidades como la lógica, la resolución de problemas, la creatividad y el pensamiento crítico, destrezas necesarias en el mundo laboral del siglo XXI . Además, el actual sistema educativo no forma a los niños en las competencias STEM del futuro ni en habilidades digitales, existiendo numerosísimas vacantes en empleos que no se pueden cubrir por falta de profesionales con habilidades para ello. España está a la cola y cada comunidad autónoma va a una velocidad diferente.

“La idea surgió de los hermanos iraní-estadounidenses Hadi y Ali Partovi – nos explica Elena Gorostiza en conversación telefónica –, como una organización sin fines de lucro enfocada en hacer que la programación de computadoras sea más accesible. Durante la guerra Iran-Irak los hermanos no podía salir porque bombardeaban el vecindario. La madre era informática y el padre físico y ellos empezaron a programar como si fuera un juego y pronto se dieron cuenta que podían crear todo lo que quisieran. Las habilidades de Hadi con la programación lo llevaron a graduarse en Harvard y a crear junto a su hermano code.org”.

¿Por qué aprender a codificar? Por varios motivos, primero es el lenguaje de la cuarta revolución industrial: las máquinas lo hablan. Segundo, es uno de los sectores tecnológicos que más está creciendo en cuanto a demanda de trabajo: hasta un 12% por encima de la media y también por “cuando haces las primeras lineas de código – señala Elena Gorostiza – te das cuenta que usas la matemáticas y la creatividad, pero desafortunadamente es algo que no se enseña en las escuelas. La realidad es que no sabemos qué trabajos tendrán disponible mañana nuestros hijos e hijas, pero sí sabemos que tendrá que ver con la tecnología y actualmente muchos puestos no se cubren porque no hay competencias tecnológicas. La programación es más que el inglés, será la lengua del mundo, da poderes, y puedes crear prácticamente cualquier cosa en un garaje, eso es algo que el inglés no permite. Aprender a codificar también aporta beneficios en la competencia vinculada a las habilidades del lenguaje”.

Code. org recurre al juego y a elementos conocidos por los y las estudiantes (Frozen, Star Wars, Zombies vs. Plantas o MInecraft entre otros) para que aprendan de forma intuitiva el lenguaje de codificación. De hecho ni siquiera se necesita estar conectado ya que también se ofrece la opción de clases sin conexión. Y ese es una de las primeras barreras que hay que romper. Las niñas tienen un impedimento fundamental a la hora de enfrentarse a las TIC y las carreras STEM: el prejuicio de los adultos.