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Vapear para dejar de fumar; un gran invento que ha ayudado a miles de personas a olvidar el tabaco

La salud es uno de los temas que más preocupa al ciudadano de hoy día por dos motivos fundamentales, por una parte con él se gana en bienestar y en calidad de vida y por otra conseguimos estar mejor valorados dentro de nuestra sociedad, pues los ciudadanos demandan cuerpos sanos y atractivos y para ello es necesario mantenerse en forma, en un peso adecuado y conseguir el equilibrio perfecto entre salud física, para ofrecer una buena imagen que resulte agradable, y mental que ofrezca educación, cultural, razonamiento, confianza, inteligencia...

La salud es uno de los temas que más preocupa al ciudadano de hoy día por dos motivos fundamentales, por una parte con él se gana en bienestar y en calidad de vida y por otra conseguimos estar mejor valorados dentro de nuestra sociedad, pues los ciudadanos demandan cuerpos sanos y atractivos y para ello es necesario mantenerse en forma, en un peso adecuado y conseguir el equilibrio perfecto entre salud física, para ofrecer una buena imagen que resulte agradable, y mental que ofrezca educación, cultural, razonamiento, confianza, inteligencia...

No hay más que comprobar la visión que teníamos del tabaco hasta hace unos pocos años ha cambiado radicalmente, de pasar a ser una actividad bien vista, cool y bastante extendida, hasta ser considerada una lacra social. Y es que, si los efectos del tabaco sobre nuestro cuerpo a nivel estético nunca han sido bien vistos, tales como dedos amarillentos, mal aliento, cutis envejecido, entre otros, hora son poco menos que intolerables y nos hablan de una persona descuidada en cuanto a su apariencia, poco menos que un drogadicto en esencia.

Pero todos sabemos, en primera persona o por la experiencia de seres cercanos, que dejar de fumar no es tarea fácil, que siempre han existido métodos para paliar los síntomas de abstinencia, como los conocidos parches de nicotina, libros de auto ayuda, chicles... pero que en realidad siempre han dado pésimos resultados y que han sido muy pocos los que realmente ha conseguido superar este terrible vicio.

Actualmente, en cambio, si existe un método que ha revolucionado los antiguos métodos y está considerado por los expertos y por los miles de usuarios que ya lo han probado como realmente eficaz. Nos referimos, como no podía ser de otra manera, al cigarrillo electrónico, cuyos estudios demuestran que su uso es hasta un 95% menos perjudicial que el tabaco convencional.

Estos dispositivos electrónicos para dejar de fumar funcionan con líquido para vapear, como los que encontramos en Vapo.es, cuya demanda aumenta a cada día que pasa y cuyo catálogo de vapores va aumentando para satisfacer los gustos más exigentes de los consumidores.

Según numerosos ensayos médicos, los cigarrillos electrónicos son mucho menos perjudiciales, entre otras cosas porque no combustionan ninguna sustancia, al contrario de lo que sucede con el cigarro convencional. Para entender este dato debemos saber que las peores sustancias que inhalan los fumadores, las más cancerígenas, son aquellas que provienen del procedo de quema de sus ingredientes.

Además, estos estudios señalan que no hay evidencia para apoyar la prohibición del uso del e-cigarrillo, nombre con el que también se le conoce, en aquellos espacios cerrados en los que no se puede fumar, ya que el vapor que desprende no es dañino para los demás, no existiendo la figura del vapeador pasivo.

Otro dato importante es que la mayoría de las personas que toman la firme decisión de dejar de fumar utilizando este método lo consigue, con lo cual de entrada sustituyen la actividad de fumar por una hasta un 95% menos perjudicial, tal y como ya hemos señalado. Muchos de ellos se quedan con esta nueva experiencia de vapear y exploran las distintas opciones que le ofrece, en cuanto a variedad de sabores y la cantidad de nicotina que pueden contener, ya que puede ser regulada por ellos mismos hasta que su valor sea igual a cero si desean dejar esta adicción de manera progresiva y no enfrentarse a toda la dureza que representa el periodo de abstinencia por no ingerir la cantidad de nicotina que su organismo demanda.

Posteriormente, resultará muy sencillo abandona también el vapeo cuando se ha conseguido superar la adicción que había provocado el tabaco, con lo que tanto unos usuarios como otros ganan en salud y calidad de vida, que es de lo que verdaderamente de trata. Los retractores intentan hacernos creer que el vapeo es tan perjudicial como fumar, lo cual ha quedado demostrado científicamente que es totalmente falso gracias a un nutrido número de estudios.

Por otra parte, estos mismos retractores argumentan que se está introduciendo una nueva actividad recreativa, adictiva y perjudicial en los jóvenes y adolescentes, pero los datos demuestran que esto es totalmente falso, que son una minoría prácticamente insignificante los que deciden acercarse al vapeo a edad temprana y que, además, esto de debe ser impedido con los procedimientos habituales, al igual que sucede con otras sustancias legales, como el alcohol. La solución dista mucho ser la prohibición cuando hay un colectivo importante que puede beneficiarse de ella.

En este sentido, es en materia legislativa donde se debe actuar para prevenir con un buen reglamento las medidas de publicidad adecuadas para que no resulte atractivo para los jóvenes iniciarse en esta actividad, sino una buena herramienta para que los fumadores puedan dejar de fumar.

Tomar medidas restrictivas que priven a los fumadores de un buen método para abandonar de una vez este terrible mal que produce tantas muertes al año sería inmoral, pues se ha comprobado que funciona eficazmente y todos somos conscientes de, además de los fallecidos, los serios problemas de salud que causa el tabaco.