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La DGT y Defensa utilizan simuladores en sus oposiciones

Las últimas tecnologías se emplean en las pruebas de acceso para plazas de personal que requieren alta especialización con la finalidad de garantizar la objetividad.

Esta tecnología ya se emplea en Francia, donde los alumnos realizan 20 horas de prácticas antes del examen de conducir, de las cuales 10 pueden ser en simulador.

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El Ministerio de Defensa ya emplea simuladores de conducción desde el pasado mes de julio, y la Dirección General de Tráfico (DGT) ha anunciado que empleará también esta avanzada tecnología en sus exámenes de oposición para cubrir plazas dedicadas a personal que requiere alta especialización y conocimiento en la conducción de vehículos, una forma de garantizar la objetividad de las pruebas al utilizar las mismas reglas para todos los candidatos.

Esta tecnología ya se emplea en países como Francia, donde el alumno tiene que realizar 20 horas de conducción obligatoria antes de presentarse al examen, de las cuales 10 horas se pueden hacer con el simulador. Si la experiencia resulta positiva durante los próximos meses se podría abrir la vía a su uso generalizado para la obtención del carné de conducir, tanto en las autoescuelas para la formación como en los exámenes prácticos.

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Los simuladores de conducción han sido desarrollados por Simumak, empresa perteneciente al grupo Everis Aeroespacial y Defensa, y se distribuyen en España a través de Tecnotron, empresa líder en vending automático, dando servicio a más de 2 millones de clientes a través de una red de técnicos con 23 centros operativos. Se fabrican tres versiones diferentes –Silver y Ambar para turismos y Gold Truck para camión y autobús-, cumpliendo la función didáctica como solución instructiva en todo el itinerario de la formación en la conducción de vehículos.

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Equipados con un software específico, estos simuladores permiten el uso de diferentes vehículos en un mismo simulador, una plataforma web de gestión y seguimiento del recorrido formativo de los usuarios, así como un puesto de seguimiento para el instructor. Pueden estar equipados con cambio de marchas manual o automático, sensaciones y controles de vehículo real, reproducción de aceleraciones, frenada, cambios en el terreno, pasos por curva, además de múltiples escenarios de circulación urbana, interurbana, carreteras de montaña y hasta pista de pruebas.

Cada módulo de aprendizaje instruye y evoluciona en progresión de la dificultad; al tiempo que se añaden sesiones de concienciación sobre las consecuencias que puede tener una acción determinada, incluyendo la conducción bajo los efectos del alcohol. La repetición estructurada contribuye a que el alumno interiorice los procesos y desarrolle reflejos para enfrentarse a las situaciones reales.

La plataforma web de gestión de usuarios centraliza la información que se obtiene de cada práctica desde la nube, permitiendo el acceso a ella desde cualquier ordenador con internet. De esta forma, el instructor y el alumno pueden planificar los ejercicios, conocer los errores cometidos, tener estadísticas sobre la evolución de los conocimientos de los usuarios, así como gráficas de datos en tiempo real de la simulación.

En la DGT se emplearán estos simuladores para las pruebas de acceso a plazas que requieren alta especialización, garantizando la objetividad.

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