Por qué deberías jugar a World of Warcraft tengas la edad que tengas

El popular videojuego online ha llegado al cine con éxito de taquilla en España. Y no es extraño

El juego permite utilizar modelos y sistemas para comprender situaciones y recurrir a las matemáticas. Estimula el pensamiento científico
El juego permite utilizar modelos y sistemas para comprender situaciones y recurrir a las matemáticas. Estimula el pensamiento científico

El popular videojuego online ha llegado al cine con éxito de taquilla en España. Y no es extraño

Esta semana se ha estrenado en las carteleras españolas la película sobre el videojuego World of Warcraft, un juego online que se podría traducir como vivir en el universo de El señor de los anillos y al que juegan cada mes cinco millones de personas. El objetivo básico es elegir un personaje fantástico (duendes, magos, guerreros, etc.), formar parte de un gremio o cofradía y enfrentarse a los malos. La idea es sencilla y, como tal, ha sido exitosa por su simplicidad y por la capacidad de convocar la imaginación de los jugadores a lo largo de una historia que parece infinita.

Pero detrás de esa sencilla idea, se manifiestan numerosos beneficios colaterales que los expertos en economía, conducta, docencia y neurociencias, han comenzado a detectar.

El cerebro

Un reciente estudio realizado por científicos de la Universidad de Rochester señala que los jugadores de videojuegos, como World of Warcraft, en los que se dan varios eventos simultáneamente y es necesario estar alerta, tienen una capacidad más acertada y veloz para la toma de decisiones que aquellos que no participan de este tipo de entretenimiento. De hecho al cuantificar esta capacidad descubrieron que era un 25 por ciento mayor. Y, lo más importante, que quienes no jugaban podían equilibrar la balanza con apenas unas horas de «entrenamiento», es decir, jugando. En sus conclusiones, los autores puntualizan que la práctica de este tipo de juegos colabora con la capacidad de realizar tareas multiples, conducir, leer letras pequeñas, utilizar instrumentos de posicionamiento o navegación y encontrar con mayor rapidez a un amigo o familiar entre la multitud. El mecanismo cerebral detrás de esta cualidad aún no se conoce, pero sí se sabe que nuestra mente trabaja recopilando información y comparándola para tomar decisiones. Esto se conoce como inferencia probabilística y, cuanto más eficiente es una persona obteniendo y comparando información, más rápido puede llegar a una conclusión.

Pensamiento científico

En una época en la cual todo tipo de información se publica en internet, en la cual cifras y hechos se afirman sin citar una fuente, el pensamiento científico es fundamental, ya que, en primera instancia, es una ideología que precisa pruebas para sostenerse y, en segundo lugar, es lo que permitirá a las nuevas generaciones ser críticos con lo que lean, escuchen o vean. Por eso, que un juego como World of Warcraft (WoW) «enseñe» pensamiento científico, resulta determinante para los más jóvenes. Y eso es precisamente lo que descubrió un estudio realizado por la Universidad de Wisconsin, en Madison, tras estudiar a 2.000 jugadores. Los científicos señalaron que este juego les permite utilizar modelos y sistemas para comprender situaciones y recurrir a las matemáticas y la probabilidad para investigar problemas. Los jugadores «crean un ambiente en el que se aprende el razonamiento científico informal, en contraposición al formal que se aprende en las escuelas», explica uno de los autores, Sean Duncan.

Todas las edades

La imagen del jugador típico es de un joven, entre 16 y 23 años, que se pasa el día encerrado. Pero quizás la tecnología puede servir también para romper ideas preconcebidas. Así lo ha pensado Anne McLaughlin, profesora de psicología de la Universidad Estatal de Carolina del Norte que ha recurrido a WoW para ver cómo podía influir, positivamente, en personas mayores de 60 años. Y lo que descubrió, tras analizar el antes y el después de las habilidades cognitivas (ubicación espacial, memoria y concentración) de centenares de personas entre 60 y 77 años, que estas mejoraban notablemente sus resultados en diversas pruebas tras jugar unas 14 horas por semana.

«Elegimos World of Warcraft – señala McLaughlin – porque reúne atributos que creemos podrían producir beneficios. Es un juego cognitivamente desafiante, en un entorno social muy activo en el que los participantes se enfrenta a situaciones nuevas que deben resolver con ayuda de otros».

Educación

Una reciente encuesta realizada en Estados Unidos por el Sesame Workshop señala que el 74 por ciento de los profesores de educación básica utiliza los videojuegos como herramienta para instruir a sus alumnos. Otro estudio, realizado por SRI International (empresa especializada en investigación tecnológica y vecina de pared con Facebook), concluye que el uso de videojuegos estimula el aprendizaje. ¿Por qué? Para Kurt Squire, de la Universidad de Wisconsin en Madison «el uso de juegos como WoW mantiene la atención de los estudiantes. Esto implica que ellos no sólo se interesan por lo que tienen a la vista, sino que profundizan y deben colaborar entre sí para mejorar los resultados».

La necesidad de controlar los recursos, sobre todo el oro, que sirve para mejoras del personaje, armas y avanzar a otros niveles, es un simulacro muy importante para el aprendizaje de los fundamentos económicos, resalta en un trabajo Alex M. Marchelletta, de la Universidad de Michigan.

Por si fuera poco también parecería estimular la gramática. Al menos la de los angloparlantes. Así lo afirma un trabajo realizado por expertos de la Universidad de Colorado que señala que los Millennials (nacidos en el 2000), serían mejores comunicadores de lo que pensamos. Para llegar a esta conclusión, analizaron videojuegos como WoW, en particular los chats. «Las conversaciones en línea – añade Rosa Mikeal Martey, líder del estudio – habitualmente se perciben como dañinas para el lenguaje escrito de los más jóvenes. Pero nuestro trabajo muestra que estos son muy expresivos en sus manifestaciones y prestan una especial atención a ello. No solo se trata de lo que dicen, sino de las frases que utilizan para comunicarse». Un estudio similar sería interesante en lengua española para confirmar o señalar las diferencias.

No todo es oro

De todos modos, pese a estas ventajas, también hay que destacar que los videojuegos pueden conducir a comportamientos violentos, mayor riesgo de obesidad o falta de atención en clase. En este sentido, lo mejor es pensar en los videojuegos como vitaminas, un exceso puede provocar efectos muy graves. Pero son necesarias. Puede que los videojuegos, dosificados de manera equilibrada, también sean un recurso importante.