The Waterboys, monumento al gran folk

Con cinco conciertos en España. La banda de Mike Scott conmemora el 25º aniversario de «The Fisherman's Blues»

Scott ha recuperado hasta 85 canciones de aquella maratoniana sesión de grabación de 300 días
Scott ha recuperado hasta 85 canciones de aquella maratoniana sesión de grabación de 300 días

Aspiraron al podio, a ser un grupo de importancia planetaria y de fama mundial. Cuando a principios de los ochenta, The Waterboys publicaron «This Is The Sea», su líder Mike Scott hablaba de un concepto, la «gran música», que estaba llamado a ser la guía para la configuración de un estilo musical, el nuevo rock británico, en el que podrían estar grupos como U2 o The Pretenders. Sin embargo, a finales de la década, el talentoso y cultivado compositor sintió la llamada de sus ancestros irlandeses (Scott es escocés, pero la mayoría de los escoceses se siente muy cerca de Irlanda) y comenzó a explorar en las raíces de la música popular céltica. La banda se trasladó a Dublín, y más tarde a Spiddal, donde acometieron la grabación de un disco icónico, «The Fisherman's Blues», cuyo 25º aniversario se conmemora con gira del grupo y una monumental reedición del disco. Pasarán por San Sebastián (26 de noviembre) Zaragoza (27), Madrid (28), Cartagena (29) y Valencia (30).

Un maratón en el estudio

«La idea de la gira es basar el repertorio en ese disco, pero nada repetir el disco ni nada parecido. Se trata de recuperar el espíritu», comenta Mike Scott, que ha logrado reunir a las piezas angulares de una banda que ha cambiado muchas veces de miembros. Steve Wickham (violín) y, por primera vez desde 1990, Anto Thistlethwaite (multiinstrumentista) y Trevor Hutchinson (bajista) se reúnen para conjurar el espíritu trovadoresco y callejero de The Waterboys. El disco original se quedó en poca cosa comparado con el trabajo que llevó a cabo la banda: unas sesiones de grabación que se prolongaron durante 303 días y de las que resultaron 150 canciones, de las que terminaron completamente 61. Sin embargo, «The Fisherman's Blues» se publicó como disco sencillo. «Me habría gustado que hubiese sido doble o triple –explica Scott–. Pero la compañía no lo aceptó, y ahora sale a la luz un material que lleva 25 años en mis archivos». Scott ha pasado «unos cuantos meses» trabajando en la recuperación de todo aquel material que ha publicado EMI, a pesar de que parte de él ya se remasterizó en 2006 y ha tenido algunas ediciones parciales. «Estoy muy contento por eso. Hay versiones alternativas y temas inéditos de un tiempo que fue muy especial para nosotros», asegura.

«Creo que el disco ha tenido bastante reconocimiento, pero de lo que no estoy seguro es de que se haya dado relevancia suficiente a todo el material que grabamos en aquella época y de lo productivos que éramos. Desde luego, la reedición demuestra que éramos la banda más creativa del universo por entonces», explica Scott sobre el lanzamiento, que saca del cajón 85 canciones nunca antes editadas. The Waterboys, además, han pasado a ser referente por su contribución al folk más que por su primera etapa, la de la «Gran música», que, para algunos, fue su mejor momento creativo. Por ejemplo, Colin Meloy, de The Decembrists, es una de esas figuras que reivindican su legado. «Me gusta ver grupos como ellos, o como Mumford And Sons que hacen canciones con banjo, mandolina y guitarra acústica. Creo que es muy sano que siga habiendo interés por las tradiciones, tanto por la inglesa como por la irlandesa, y que de ellas se obtengan formas nuevas y canciones que muevan a la gente», asegura el músico, para el que una función de las canciones es «evocar lugares». Sin embargo, la mejor de las características musicales de The Waterboys es su directo, lleno de una enorme energía («ése es mi verdadero trabajo») y con espacio a la improvisación («sin ella, no existen The Waterboys»), que, según promete Scott para esta gira, «facilitará que el público participe en el espectáculo. Les invitaremos a hacerlo». «Usaremos el repertorio de la banda de esa época como punto de partida para un nuevo viaje, libre e improvisado, del espíritu de The Waterboys. Quiero que aquel fuego vuelva a quemarnos. Steve y Anto gimen todavía como aquella orquesta de dos hombres que recuerdo, cuando todo podía pasar y de hecho todo pasaba», afirma Scott.

El detalle

HABLANDO DE POETAS

Scott nunca ha ocultado el peso de las tradiciones en su escritura, tampoco el de los poetas. «Fisherman's Blues» se grabó con el aliento del poema «El correo de la noche» de W. H. Auden, del que tomó algún verso, y su último proyecto, antes de esta gira, es la adaptación de las composiciones de William Butler Yeats, en el disco «An Appointment With Mr. Yeats».

- Cuándo: 28 de noviembre, 21:00 horas.

- Dónde: Sala La Riviera. Paseo de la Virgen del Puerto s/n. Madrid.

- Cuánto: 35 euros.