Carlos Zúñiga: «Quiero devolver la ilusión a los aficionados burgaleses»

A un paso de que se celebren, este fin de semana, las ferias taurinas de San Pedro de Burgos y San Juan de Zamora, Carlos Zúñiga nos muestra sus inquietudes respecto a su gestión en estas ferias...

Carlos Zúñiga, padre e hijo, en la Monumental de Las Ventas

Carlos Zúñiga hijo, gerente de la empresa Circuitos Taurinos, se encuentra al frente de las plazas de toros de Burgos, Zamora y Gijón. A pesar de que el pasado año se quedara a las puertas de la gestión en la capital burgalesa, éste lo ha conseguido y vuelve a Burgos con unos carteles bien rematados. Al mismo tiempo, debutará en la plaza de Zamora con una feria en la que no faltarán ni figuras ni ganaderías importantes...

-Estamos en la cuenta atrás para la feria de Burgos... ¿Qué plantea conseguir en la feria a corto y medio plazo?

-Principalmente, mi intención es devolver la credibilidad que ha tenido siempre la plaza de Burgos. La gestión de los últimos años no ha sido la más acertada y la ciudad ha perdido un poco la ilusión, pero aquí estamos para devolverla.

-¿Se siente satisfecho con los carteles rematados? O por el contrario, ¿cree que le falta algo?

-No, estoy muy satisfecho. Tengo, al 99%, a los toreros que quería traer a esta feria, las combinaciones han quedado muy bien. Sin duda, es la feria que queríamos y que se merecen todos los burgaleses.

-Hay aficionados que echan de menos a Morenito de Aranda en su tierra, después de los triunfos en Madrid...

-La relación con él es negativa porque hace unos años tuvimos una relación profesional que no fue muy bien. El aficionado verá que la decisión que hemos tomado ha sido la acertada.

-La feria coincidirá, además, con la inauguración de la nueva plaza. ¿Cree que ésta es una de las mejores ferias de los últimos años?

-El 2 de julio, con la presencia de los aficionados, veremos si estamos en lo cierto con la vitalidad de las figuras y la variedad de encastes, que se verán tres o cuatro en tan sólo tres días. La feria tiene su toque torista, su toque torerista, tiene jóvenes valores y a triunfadores de Sevilla y de Madrid...

-Las figuras lidiarán la ganadería de la tierra. Sin duda, un buen cartel para abrir boca a la reinauguración y nueva etapa de El Plantío. ¿Por qué no incluyeron de antemano la ganadería de Antonio Bañuelos cuando presentaron la oferta adjudicataria?

-Es un santo y seña del toreo de Burgos. La ganadería de Bañuelos lleva el nombre de la ciudad tanto a nivel local como por toda España y Francia. Creo que merecía estar en el cartel y en la inauguración. Su última temporada ha sido muy buena y va a inaugurar la temporada y la nueva plaza de El Plantío. No lo incluímos en la oferta porque fue una estrategia de empresa, pero la relación con el ganadero es muy buena.

-En las ferias ha dado siempre importancia al factor torista. ¿En qué se han basado para elegir las ganaderías que se lidiarán este fin de semana?

-Sobre todo en base a la variedad de encastes, a pesar de que no es fácil dar las cosas al gusto de todos. La Quinta es seña del torismo, lo de Capea no se suele lidiar a pie y esperemos que lo de la Palmosilla salga bueno.

-Este año no se le ha resistido entrar en esta plaza, a pesar de los cambios que hubo en el pliego y el aumento de los costes de partidas. ¿Tiene miedo de que las cosas no salgan como se esperan?

-Tengo mucha ilusión, aunque más que miedo, responsabilidad. Los deberes están hechos y es el toro el que decidirá si nos hemos equivocado o no. Reinaugurar la plaza de Burgos es algo más que una feria, que quedará para la historia de los aficionados.

-Su paso por la feria de Gijón ha servido para ejercer de modelo a otras ferias y ser reconocida por el mundo taurino. Ustedes la han convertido en una de las referencias del norte del país...

-Estoy muy satisfecho, somos una pequeña empresa familiar, pero con trabajo ha llegado la recompensa. En ella se han visto reflejadas las ilusiones y el trabajo por la empresa y por la feria. Esperemos que tengamos suerte...

-Con su debut en Zamora ha realzado la plaza, que ya le espera engalanada tras su rehabilitación. Ha reunido a las figuras en unos carteles bien rematados, en los que no falta el torero zamorano Alberto Durán. ¿Cuál es su intención en su presentación como empresario?

Zamora tiene un pequeño enfoque de seriedad en cuanto al toro. Es su seña de identidad, aunque pretendemos amoldarla a nuestras ideas. Las combinaciones son extraordinarias, con presencia de figuras y del torero de la tierra, y las corridas que se lidiarán tienen un trapío ejemplar. Sin duda, la referencia de Zamora es la seriedad del toro.

-Desde el año 2000 es gerente de la empresa, pero ha estado vinculado a ella prácticamente desde siempre. ¿Hay algo con lo que se haya quedado con ganas de hacer?

En casi todas las plazas que hemos estado he podido llevar a cabo lo que hemos querido, pero es cierto que todo el mundo quiere aspirar a más. Me gustaría explotar alguna joya más y estar en más ferias, pero tengo mucho tiempo por delante, mucha afición y ganas de trabajar. Me satisface mucho que mi padre haya visto cumplidos parte de sus sueños con estas plazas, aunque poco a poco va llegando el relevo generacional. Mi padre tiene mucha vitalidad y raza porque tiene mucha afición y ganas de seguir trabajando. Eso es el amor el toro.

-En estos momentos tan difíciles para la Fiesta, ¿qué mensaje positivo envía a la afición?

Hay que estar más unidos que nunca. Las amenazas hay que combatirlas con unión y con cabeza, hay que demostrar con una plaza llena que hay afición y no volver la cara jamás, hay que trabajar mucho las plazas e ilusionarlas... El tiempo da y quita la razón, así que esperemos que a final de año haya salido todo como esperábamos y le quitemos la razón a los antitaurinos...