De carteles de «No hay billetes», mucha nobleza y una decepción sonada

Rostros conocidos en el tendido para presenciar el primer paseíllo de El Juli en este San Isidro

Ya saben... Tarde de expectación, pues eso, decepción al canto. Y de las gordas. La primera visita de Julián López “El Juli” no remendó una semana en la que salvo la novillada del lunes y el magisterio de Enrique Ponce, ayer, todas las tardes se ha remado a contracorriente. Pese a ello, su Majestad, el Rey Emérito, Juan Carlos I, volvió a tirar de afición y su serpenteante cohorte de “cochazos” de alta gama y lunas ahumadas se plantó de nuevo en el patio de arrastre, donde le recibió esta vez el empresario Manuel Martínez Erice, al alimón también apoderado de Sebastián Castella. Lo escoltaron, como hace justo una semana, su hija la Infanta Elena y su nieta Victoria Federica, en la que se despierta una ilusionante afición por el toreo. Hasta se aferró a la montera de José Garrido, tras el brindis del extremeño en el sexto. Toda para ella. Bendito interés. Y que dure.

La nobleza, muy presente en El Cónclave este mayo, también contó con otro visitante de postín en el coso neomudéjar de la calle Alcalá. Carlos Fitz-James Stuart, flamante Duque de Alba, se dejó ver por las inmediaciones de Las Ventas. Un poco más allá la perenne Marquesa de Vega de Anzo, junto a su familia. También repitió Adolfo Suárez Yllana, después de hacer su estreno en esta Feria de San Isidro la tarde anterior. Otro habitual con pedigrí como Pío García Escudero ocupó su habitual localidad de abono. La modelo y presentadora Raquel Revuelta quiso acompañar a Raúl Gracia “El Tato”, apoderado del confirmante José Garrido.

Por su parte, el mundo del toro habló valenciano con la presencia del maestro Vicente Ruiz “El Soro” y el joven diestro Jesús Duque. Una leyenda en Las Ventas como el colombiano César Rincón y el madrileño Matías Tejela también estuvieron en el tendido, mientras que Adolfo Martín apostó por su localidad habitual en la grada del “8” para presenciar un paseíllo que colgó en taquilla el cuarto lleno de “No hay billetes” de esta isidrada. De tópico a tópico. Los toros, que no interesan, ya saben...