Toros

Finito de Córdoba celebra 25 años de toreo con «poso» y sintiéndose respetado

El toreo Juan Serrano «Finito de Córdoba» celebra hoy en el Coso de Los Califas sus veinticinco años como matador de toros encerrándose con seis astados de distintas ganaderías y tirando del «poso» que ha atesorado en ese tiempo, en el que asegura sentirse «respetado».

El diestro, que durante esta semana ha ultimado su preparación en el campo en diversas ganaderías, asegura que se encuentra «preparado y a la espera de que los toros colaboren».

«Finito», que en su trayectoria supera las 1.300 actuaciones como diestro, quiere rememorar de alguna manera «lo que ocurrió hace veinticinco años», cuando tomó la alternativa de manos de Paco Ojeda en la plaza de toros cordobesa.

Así, explica que «estos veinticinco años en el toreo tienen que notarse de alguna manera», en alusión al «poso» y la «manera tan especial de sentir el toreo» que atesora, algo de lo que dice sentirse «completamente satisfecho por haber sido siempre fiel a un concepto».

El espada, que se va a enfrentar a reses de Torrestrella, Fuente Ymbro, Jandilla, Núñez del Cuvillo, Garcigrande y La Palmosilla, apunta: «ahora no noto la exigencia de cuando uno empezaba o cuando tenía que compartir cartel con una figura del toreo», motivo por el que explica sentirse «respetado».

Ha detallado que se ha ganado «el respeto de la sociedad, de los compañeros y del aficionado» tras casi tres décadas dedicadas al mundo del toro y que ahora «es el momento de disfrutar de todo ello y esperar a que llegue el toro propicio» para hacer disfrutar a sus seguidores.

«La gente sabe el buen momento en el que me encuentro, por eso me saben esperar. Llego a este día con mucha mentalización, porque lo que deseo es que quienes acudan a verme no salgan indiferentes. Quiero que se puedan sentir dichosos de haber estado en un día tan especial», señala el torero.

«Estoy muy ilusionado con la corrida, también con el traje (una incógnita, de momento). En la vida y en el toro, el mejor síntoma de sentirse vivo es cuando uno tiene cosas que decir, y yo tengo muchas», apostilla Finito.

«Finito», padre de dos hijos, muestra su lado más paternal cuando habla de su familia, de la que dice sentirse «tremendamente satisfecho porque es la mejor faena» que ha podido hacer junto con su mujer.

Por eso ha intentado no pensar mucho en ellos los días previos a la corrida de su 25 aniversario, «porque uno se ablanda cuando piensa en sus hijos y en jugarse la vida».

Aunque reconoce que en el toreo se da una «circunstancia extraña»: la de ser sabedor del riesgo y que «una vez vuelves a casa y transcurren unos días, el cuerpo te vuelve a pedir que tengas que jugarte la vida. Es algo muy duro, pero muy bonito. Es algo mágico».

Finito de Córdoba, el torero cordobés en activo que más paseíllos ha hecho en Los Califas y que ha comparecido en la Feria de Nuestra Señora de la Salud en veinticuatro ciclos, concluye: «no se me pasa por la cabeza descansar. Será el propio toro, cuando no esté a la altura de las circunstancias, el que me marque la retirada».