Juan Bautista, triunfo e indulto en su encerrona de Istres

El francés cortó un total de cuatro orejas e indultó al ejemplar de La Quinta

Juan Bautista, en imagen de archivo, mostró capacidad, temple y profundidad
Juan Bautista, en imagen de archivo, mostró capacidad, temple y profundidad

Juan Bautista cuajó ayer una importante tarde en la plaza francesa de Istres, donde hizo la gesta de encerrarse en solitario frente a seis toros de diferentes ganaderías y encastes. El francés estuvo cumbre ante el quinto de la tarde, un ejemplar de La Quinta nacido en octubre de 2007, cárdeno oscuro, herrado con el número 45 y de nombre «Golosino», que fue indultado.

Este animal protagonizó un gran tercio de varas y el torero se lució con un vistoso galleo por chicuelinas para colocarlo al caballo por primera vez. En el segundo tercio fue el propio matador quien puso las banderillas para, a continuación, empezar su faena de muleta con unos torerísimos doblones. Con las tres primeras series instrumentadas en redondo, la faena alcanzó gran nivel por el toreo profundo, templado y ligado, rozando casi la perfección, de Juan Bautista.

Los naturales que siguieron no hicieron bajar el tono de su labor y el francés lo aprovechó para adornarse con unas tandas de rodillas. El animal embistió con bravura, nobleza y de forma incansable hasta el punto de que la plaza entera en pie pidió el indulto. En las últimas series, el torero disfrutó toreando al animal hasta que el presidente asomó el pañuelo naranja.

Otro gran toro fue el segundo de la tarde, un ejemplar de Victorino Martín que también se lució en varas. El torero de Arles lo entendió a la perfección y empezó su trasteo sometiéndolo por abajo. De su labor, destacaron tres magníficas series de naturales. Antes, Bautista había estado bien con el que abrió plaza, un toro noble pero flojo, con el que su buen hacer no llegó a transmitir a los tendidos. Pese a todo, el francés exprimió hasta el último de los muletazos que tenía el animal.

En tercer lugar salió un ejemplar del hierro de Jalabert, padre del diestro, que dio una violenta vuelta de campana de la que quedó maltrecho, por lo que fue sustituido por un sobrero de Antonio Palla, que fue noble aunque hizo amago de rajarse en la recta final del trasteo. La faena, eso sí, fue de menos a más y concluyó con una buena tanda de naturales.

Ante el cuarto, del hierro de Miura, Bautista se mostró muy seguro y no tardó en hacerse con la embestida de la res, a la que finiquitó citando a recibir prácticamente en los medios. Con el que cerró plaza estuvo fácil y sobrado; sin embargo, el animal fue noblote y flojo, por lo que la faena no caló entre el público y, además, en esta ocasión no estuvo acertado con la espada.

Istres (Francia). Segunda de Feria. Se lidiaron toros, en este orden, de Puerto de San Lorenzo, Victorino Martín, premiado con la vuelta al ruedo, Luc y Marc Jalabert (devuelto), Antonio Palla (3º bis), Miura, La Quinta, indultado, y Torrestrella. Juan Bautista, como único espada, saludos, dos orejas, oreja, oreja, dos orejas y rabo simbólicos y palmas. Lleno.