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Luis Bolívar: «Quiero encerrarme con seis toros en la reapertura de Bogotá»

En plena resaca de su gran triunfo en Santander, el de Cali ya fija dos nuevas metas: Bilbao y blindar el toreo en Colombia

La simbiosis de Bolívar y Victorino, «el hierro más importante de España», surgió de nuevo en Santander
La simbiosis de Bolívar y Victorino, «el hierro más importante de España», surgió de nuevo en Santanderlarazon

Asentado ya con aplomo en el circuito de ferias, el colombiano Luis Bolívar estrenó su noveno año de alternativa, tomada el 24 de julio de 2004 en Valencia, regalándose este sábado dos faenas imborrables a sendos toros de Victorino Martín en Santander. Y es que el hierro de la «A» coronada está grabado a fuego en la carrera de un caleño que, paradojas del destino, ahora centra todas sus miradas en Bogotá. ¿Su objetivo? Que la coqueta plaza de la Santa María vuelva a latir al impulso de los «olés» de una afición entregada al toreo.

–Enhorabuena por su triunfo.

–Muchas gracias. Otra tarde importante para mi carrera y un triunfo que le viene muy bien a mi temporada, porque le hacía falta ese empujoncito de un triunfo rotundo que haga resonar de nuevo mi nombre entre los profesionales.

–El año pasado, Bilbao; éste, Santander... Vive en un permanente idilio con las ferias del norte.

–Sí, por fortuna, parece que hay una relación especial y se me están dando bien. Son ferias de entidad, con peso en el calendario y aficiones muy entendidas, que saben valorar cuándo sucede algo extraordinario en el ruedo.

–Y en ambas con los cárdenos de Victorino Martín como denominador común...

–Sí. Es un encaste que me gusta, que entiendo bien y que me ha ayudado a crecer. Me he criado en esa casa y, en parte, le debo mucho de lo que soy. Hay que tener en cuenta que llevo ya matadas casi cincuenta corridas de esta ganadería... No oculto que es un verdadero placer que se vincule mi carrera y mis triunfos con la ganadería más importante de toda España.

–¿Cómo recuerda las faenas a su lote del sábado en Cuatro Caminos?

–En mi primero, logré invertir la inercia de una tarde que, hasta ese momento, no había roto por las complicaciones que habían desarrollado los dos primeros toros. El mío tampoco fue sencillo, tuvo su dificultad, pero logré robarle esos 15 o 20 muletazos buenos para que el trasteo tomara vuelo y la gente se metiera.

–Esa claridad de ideas que llega con los años, ¿no?

–Sí, la convicción, la seguridad en uno mismo y el poso de haber solventado ya situaciones similares. El conocimiento de la profesión ayuda a ver toros que, en años anteriores, te cegaba tu propia vista. En una frase, vivir la madurez del torero.

–Y entonces, se le cruza en el camino la bravura de «Mecatero».

–Un toro con mucha bondad. Fue una de las características de todo el encierro: su variedad de contenidos. Mis toros no tuvieron nada que ver entre sí, ni tampoco con los dos primeros, ni éstos con el segundo de Castaño, un animal muy de público. Fue una tarde entretenida y la guinda fue este sexto. No se puede decir que fuera ese toro típico de Victorino, enrazado y con codicia, pero, con ese fondo, me ayudó muchísimo. Esa lentitud y despaciosidad con la que tomaba la muleta era una delicia para torear. Logré cogerle el ritmo adecuado y el público se metió muy pronto en la faena.

–No le tembló el pulso con la espada.

–Ya lo creo, estuvo afilada. Una gran rúbrica, porque estar certero con los aceros supone un porcentaje muy alto del éxito de las faenas. Atravieso una buena racha y estoy muy seguro con la espada.

–Este curso los triunfos llegaron pronto...

–Sí, en Castellón pude ofrecer una buena dimensión con un gran toro de Cuadri, de mucha humillación, y al que logré torear a placer. También pasaron cosas en Arles. En Madrid, no hubo triunfo, pero si vieron la madurez de la que hablábamos antes. Ahora, Santander es otro aldabonazo más.

–Y con Bilbao a la vuelta de la esquina...

–Sí, esperemos que tanto en la Semana Grande como en Dax siga rodando todo bien y sea capaz de imponerme a mi lote.

–Esperan «santacolomas» de La Quinta, ¿le preocupa ser ya perenne en las ganaderías exigentes?

–Consolidado en estos carteles, el siguiente objetivo es saltar al siguiente vagón, a ese de los nombres importantes. Quiero mejorar aún más la imagen del año pasado y, de paso, dejar mi nombre de nuevo en la parrilla de salida para las primeras ferias del 2014.

–Antes, el invierno en América.

–Si no pasa nada, volveremos a echar una temporada copiosa allí, tres meses largos toreando en las principales ferias.

–Por ejemplo... ¿En Bogotá?

–Ojalá. Me gustaría tener un detalle con la afición por su paciente espera y que la primera encerrona de mi carrera fuera en la reapertura de la Santa María y de manera benéfica. Se ha avanzado muchísimo desde la reunión con el presidente Santos, les doy las gracias a mis compañeros por arroparme ese día. La última sentencia está al caer y todo apunta a que va a ser positiva.