Toros

Peter Müller: «Hablarle al toro es lo que más me emociona»

El fotógrafo Peter Müller con el ganadero y rejoneador Álvaro Domecq, padrino de la exposición
El fotógrafo Peter Müller con el ganadero y rejoneador Álvaro Domecq, padrino de la exposición

El toro y el caballo. En el campo y en la plaza. En soledad y ante el torero. De todas las formas y ante todos los escenarios, el fotógrafo suizo Peter Müller y el pintor Javier Montesol representan a dos de los protagonistas en el ruedo. Todo comenzó en un cuaderno que realizó Müller sobre «los toros y los caballos de Álvaro Domecq». De esa experiencia, el suizo recuerda, principalmente, cómo el rejoneador se dirigía a sus animales: «La forma de hablar a los toros es lo que más me emocionó y lo sigue haciendo». A partir de ese proyecto, nacieron varios hasta que llegó «Caballos con arte» y, de ahí, la exposición de fotografía que decora las paredes del espacio Arte y Cultura, en los aledaños de la plaza de Las Ventas. El padrino de alternativa del fotógrafo es el protagonista de la primera obra taurina de Müller, Álvaro Domecq. El rejoneador y ganadero resaltó las virtudes de los equinos españoles, así como la «satisfacción que supone lidiar o torear en Madrid». «La exposición refleja, además del toro y el caballo, el vestido de luces, la segunda piel del torero», explicó ayer el fotógrafo suizo en la sala de conferencias de la carpa de Arte y Cultura. «Y para conocer la artesanía del vestido de torear, Álvaro Domecq me puso en contacto con Fermín, que es como el Christian Dior de los toreros», comparó Müller. El suizo, junto a Montesol, muestra su juego con los colores y las luces de la tauromaquia para crear sus obras. Las fotografías parecen pinturas y las obras pictóricas parecen imágenes. Dos disciplinas artísticas que se aúnan gracias a otra: el toreo. Muchos ejemplos de ello estarán expuestos hasta el 31 de mayo en la carpa Arte y Cultura.