Robleño: «Sería maravilloso cruzar por tercera vez el umbral de Las Ventas»

El torero madrileño, en imagen de archivo
El torero madrileño, en imagen de archivo

«Valentía, esperanza y seguridad en uno mismo», son las palabras que autodefinen al diestro Fernando Robleño, torero hoy consolidado que, a los tres años de tomar la alternativa se atrevió a desarrollar su carrera con las ganaderías más duras, encastadas y exigentes. Así lo demostró el pasado 12 de mayo en Madrid lidiando astados de José Escolar. Una tarde en la que, a pesar de que no logró cortar ninguna oreja, volvió a ganarse el cariño del exigente público madrileño. «Torear en Madrid y en San Isidro es una verdadera responsabilidad, porque se tienen que juntar muchas cosas, es muy difícil, nunca sabe uno lo que puede pasar, depende mucho del toro, del ambiente de la tarde... Tantos factores», repasa en voz alta en la previa de la última de San Isidro. Esta tarde, junto a Javier Castaño y Luis Bolívar, se enfrenta «muy esperanzado» a los toros de la ganadería de Celestino Cuadri, una de las más queridas y respetadas por los aficionados de Madrid. Con ella, el de San Fernando quiere demostrar en el ruedo su ilusión y su esfuerzo, fruto de su profunda preparación. «Son tardes muy importantes con un significado especial y eso hace que haya una tensión máxima y especial, de alto nivel», advierte antes de fijar sus objetivos. «Dar la cara, mostrar mi momento y, si es posible, poder cruzar por tercera vez el umbral de La Monumental... Un sueño difícil de alcanzar, pero que ahí está», recuerda convencido de que el momento actual, que le ha llevado a gozar de un cartel bien asentado en los cosos de Francia, le permitirá cerrar San Isidro de la mejor forma posible.