Álex Pina: “La casa de papel mantiene su ADN”

El factor emocional, clave de la tercera temporada

Póster oficial de “La casa de papel”
Póster oficial de “La casa de papel”

El factor emocional, clave de la tercera temporada.

¿Cómo ‘resucitar’ una serie que teóricamente se había acabado tras sus dos temporadas en abierto en Antena 3? Cuando desde Netflix se le propuso una tercera temporada de “La casa de papel” lo primero que sintió Álex Pina fue vértigo “porque nuestro propósito era no decepcionar al espectador”, afirma durante un encuentro con los medios. Primera afirmación sin “spoiler”, los ocho capítulos que se emitirán en la plataforma de “streaming” no van a aburrir a la audiencia porque, como dice Pina: “La ficción mantiene su espíritu, su ADN”. Durante muchas semanas dieron vueltas sobre la dirección que tenían que tomar. Javier Gómez, el coordinador del guión, ha manifestado que “estaba claro que la banda no se iba a unir de nuevo simplemente para realizar otro atraco. Tenía que haber un motivo de peso que diese pie a ello y ese no es otro que los vínculos personales entre los personajes”.

El 19 de julio, los espectadores comprobarán, así lo dice Pina, que la serie “concilia el entretenimiento, la acción y la entidad emocional”. Y este, como ya se puede ver en el trailer es la detención de Río. Como en las entregas posteriores Tokio (interpretada por Úrsula Corberó) será el hilo conductor y la que se siga encargando de la narración en “off”. “La mirada de la serie es ella”, comenta Pina. La ficción va a tener una fragmentación temporal “apoyándose en cinco capas de tiempo” diferentes, lo que permite “introducir nuevos géneros y explorar otras vías narrativas”.

El empaque se la serie crece, ya que se han empleado 22 días de grabación para cada capítulo y se ha rodado en Panamá, Tailandia y Florencia, entre otras localizaciones. Ante la pregunta de dónde se realizaría el atraco: no cambian de lugar, será en Madrid. Pina razonó esta decisión: “Queríamos preservar la identidad española y latina de la serie. Si queremos competir de tú a tú con las ficciones estadounidenses no debemos de recurrir a la copia, sino que tenemos que aprovechar nuestro idioma y la filosofía de nuestro país”.