“Los electroduendes” y Doña Ruperta se quedan huérfanos

Fallece Alejandro Milán, su creador

Última publicación de Alejandro Milán/Facebook
Última publicación de Alejandro Milán/Facebook

Era una de esas personas a los que la popularidad les pasa de largo en beneficio de los personajes que creó porqué... ¿No hay varias generaciones que tienen como uno de los recuerdos más preciados de su infancia y adolescencia a “Los electroduendes” de “La bola de Cristal y a Doña Ruperta? Se pueden contar por decenas de miles. Hoy, @ArchivoRTVE ha anunciado el fallecimiento de su creador: Alejandro Milán. Cubano de nacimiento y afincado en España, no se puede entender el entretenimiento en la cadena pública sin su trabajo y su talento. Tenía un contrato con TVE y su primera creación fue el cuervo “Edgar Allan” para “Un, dos tres... responda otra vez”. Su nombre lo eligió Chicho Ibáñez Serrador, que admiraba al escritor Edgar Allan Poe. Pero su contribución más importante al concurso fue la calabaza Ruperta que, además de convertirse en la seña de identidad del programa, fue lo que ahora se llama un producto de “merchandising” para los niños de la época. También se recuerdan sus creaciones de “Osobuco”, que aparecía en “Zoo Loco”, “Horacio Pinchadiscos” y “Paco Micro” que aparecieron en “Sababadabadá» o «Dabadabadá».

Con una gran capacidad para adaptarse a las exigencias de cualquier proyecto en 1984 diseñó “Los electroduendes” para “La bola de cristal”. Fue entonces cuando, quizá por primera vez, algunos periodistas inquietos quisieron saber quién estaba detrás de esas marionetas que se hicieron más célebres que muchos famosos del momento. Y Milán, por fin, ocupó algunas líneas en los periódicos y las revistas.

En su página de Facebook, que todavía permanece activa, se puede ver su última publicación, el 19 de junio, en la que aparece con la marioneta Inés. En el texto dice: A Inés, con ella trabajé muchos años en Televisión Española con la presentadora María Luisa Seco. Inés me estaba pidiendo un café y cumplí con su deseo. Espero que les guste. Como verán la foto siguiente del sofá, esta Inés y yo con otros muñecos sobre el año 1979. Nos conservamos igual, no?