"El irlandés"de la pantalla grande a la pequeña en solo 26 días

La nueva película de Martin Scorsese se estrenará a principios de noviembre y en Netflix, el 27 del mismo mes.

Robert De Niro y Joe Pesci en una de las escenas de «El irlandés»
Robert De Niro y Joe Pesci en una de las escenas de «El irlandés»

La nueva película de Martin Scorsese se estrenará a principios de noviembre y en Netflix, el 27 del mismo mes.

Netflix ya calienta motores ante el mayor estreno de su historia. Llega Martin Scorsese y su «The Irishman». O lo que es lo mismo, un trasatlántico de 160 millones de presupuesto. 209 minutos con perfume a clásico. Ayer fue estrenada en el festival de cine de Nueva York. Cuenten con ella el 1 de noviembre en cines y el 27 en Netflix. Por supuesto el paso por las salas será casi anecdótico. Muy lejos de la aspiración primera de Scorsese, que anhelaba un estreno clásico, en no menos de 500 salas, También alejado de las pretensiones de la industria, temerosa ante el tsunami de Netflix y el imparable cambio de paradigma en el consumo. Lo justo, al fin, para aspirar a los Oscar. Como sucedió antes con «Roma». Salas escogidas, en grandes capitales, apenas tres semanas. La película concita como muy pocas la adoración instantánea de varias generaciones de cinéfilos, educados en «Taxi driver», «Toro salvaje» o «Casino», y la previsión de un éxito colosal.«The Irishman» cuenta una de esas historias que entremezclan realidad y leyenda, mafia y Bahía de Cochinos, JFK, el sindicato de camioneros, Jimmy Hoffa y las peripecias de un implacable «killer de cosa nostra». El reencuentro con sus actores fetiche, Robert De Niro, Joe Pesci y Harvey Keitel, más la aportación, dicen que espectacular, de Al Pacino. Porque, esa es otra, en el momento de escribir estas líneas los críticos que asistieron al pase todavía tenían embargados sus textos para los medios, pero en redes sociales hablaban ya de obra maestra y clásico instantáneo. Así Brent Goldman, colaborador de «Vulture», adelantaba en redes sociales que «The Irishman es absolutamente excepcional: Scorsese vintage. Toma mucho de sus mejores películas y lo lleva a otro terreno. Tres actuaciones brillantes». Kareen Han, del New York Times y Atlantic, de hecho ya pronostica el Oscar para un Pacino que, dicen, entrega algunos de los momentos más electrizantes de su carrera. Joseph Encininas, crítico de Indiewire, opinaba que «Al Pacino es el dueño de ‘The Irishman’, pero Robert De Niro es el propietario de los últimos treinta minutos».

Para Jordan Ruimy toca pensar «Uno de los nuestros pero dirigido por el hombre que nos dio Silencio. Una culminación, meditación y homenaje a cada colaboración Scorsese/De Niro/Pesci. Y, sin embargo, Al Pacino se alza sobre todos ellos con una actuación divertida, triste e inquietante en el papel de Jimmy Hoffa». Quizá lo más discutido haya sido el proceso de rejuvenecimiento por ordenador de las estrellas, a fin de abarcar un narrativo de décadas y que exigía la versión joven de los protagonistas. Efectos especiales desarrollados exclusivamente para la película. Al servicio de una parábola melancólica y brutal sobre las peripecias de Hoffa, el temido «boss» del sindicato de camioneros que desapareció en 1975 luego de reunirse en Detroit con los capos Anthony Provenzano y Anthony Giacalone. De hilo y protagonista, Frank The irishman Sheeran, un hueso, asesino multiusos, veterano de la II Guerra Mundial, que estuvo en el intento de invadir Cuba, cercano, dicen, a los intentos para asesinar al presidente Kennedy, empleado de la familia Bufalino, la dueña de Pensilvania. Al parecer Sheeran le explicó a un periodista que él fue el asesino y enterrador de Hoffa. El cadáver nunca apareció, pero la percha sirve para que Scorsese regresa a sus malas calles con toda la sabiduría, la mala «hostia» y el estilazo acumulados en medio siglo de virtuosa carrera. Kevin L. Lee, de «Rotten Tomates», ha escrito que «The Irishman es un buen regreso a casa para De Niro, Pacino, Pesci y una oda de Scorsese al cine de gángsters. Hilarante y afilada. Un retrato sobre la mortalidad, la culminación de todo lo que hemos visto en este género. Es LARGA pero nunca aburrida».