La resurrección de «Roseanne»

La popular comedia de situación de los años 80 vive un nuevo ciclo que Neox estrena hoy en horario “prime time”

Una imagen de Roseanne
Una imagen de Roseanne

En los años 90 llegó “Roseanne” a nuestro país. Al espectador le caía bien la protagonista porque era una deslenguada, la matriarca de una familia de clase media-baja estadounidense que hacía de cada penuria un chiste y se reía de todo y de todos. Eso sí, guardaba alguna veta de ternura que soltaba oportunamente cuando el guión lo indicaba. Era la “cara B” de aquella cursilada llamada “Médico de familia” que sí, reventaba los audímetros, pero también disparaba la diabetes de tanto azúcar que rezumaba. En cambio, la serie estadounidense nos hacía tanta gracia que hasta ignorábamos conscientemente el tremebundo ego de Roseanne Barr.

Dos décadas después regresa para comprobar que la serie sigue siendo fiel a sí misma, sobre todo a ella, la mano que agita todo este tinglado. Si la actriz Roseanne apoya activamente a Trump, su personaje también, algo que se entiende porque la familia Conner vive en Illinois y representa a toda esa clase trabajadora blanca que las pasa canutas para llegar a fin de mes y que fue la que le dio la presidencia de los Estados Unidos al magnate. Se podrá comprobar a partir de mañana domingo en Neox, en horario “prime time”.

La ficción mantiene su reparto original. Una muerte no podía impedir esta vuelta. Da igual que finalizase con Dan sin vida tras un ataque al corazón. Ha resucitado, solo que ahora tiene que dormir con oxígeno. ¿Y la familia, qué tal? Como siempre, pero más castigada aún si cabe. Una de sus hijas, Darlene, está en el paro y se ha trasladado al hogar familiar con sus dos hijos. Roseanne y su hermana Jackie continúan discutiendo como antaño. Ahora las trifulcas vienen porque la primera votó a Trump y la segunda a Hillary. Y el matrimonio tiene que lidiar con los años que tienen a sus espaldas y las enfermedades y tratamientos que no pueden pagar porque allí la sanidad cuesta un pastón.

No ha envejecido el humor de “Roseanne”, aunque con la eclosión de series los espectadores sean cada vez más resabiados. Conserva su mala leche, esas frases de diálogo punzante y sus tramas siguen pegadas a la realidad. Por eso, lejos de sorprender, es lógico que este “revival” tuviese una audiencia de 18 millones de fieles en EE UU.

Las vueltas que da la vida. En “Roseanne”, los espectadores más jóvenes reconocerán a los actores que interpretan a varios personajes gracias a “The Big Bang Theory”. Laurie Metcalf (Jackie) encarna a la madre de Sheldon Cooper. Sarah Gilbert es Darlene, una de las hijas de los Cooner, que también apareció en la serie como la impertinente científica Leslie Winkle. Y Johnny Galecki, Leonard en la ficción de Chuck Lorre, fue novio de Darlene en “Roseanne” y tiene una aparición especial.