TVE deberá esperar a septiembre para aprobar

«No es un sábado cualquiera», «La Peluquería», «Pura magia» y «Hotel romántico» no aprueban en la parrilla de la principal cadena de la pública

«No es un sábado cualquiera»: 6,2% de share y 800.000 espectadores. Continuó en antena hasta el 5 de agosto, día en que se despidió con tan solo un 3,2%.
«No es un sábado cualquiera»: 6,2% de share y 800.000 espectadores. Continuó en antena hasta el 5 de agosto, día en que se despidió con tan solo un 3,2%.

«No es un sábado cualquiera», «La Peluquería», «Pura magia» y «Hotel romántico» no aprueban en la parrilla de la principal cadena de la pública.

No hay nada en la tele»; esta puede ser una de las frases más escuchadas durante estos meses de verano. Allá –en el olvido– quedaron aquellos tiempos en los que las cadenas se aventuraban y desempolvaban la parrilla con contenidos frescos y pintorescos. Ahora, estos meses «muertos» se han convertido en ensayos de laboratorio. El objetivo es sobrevivir con los mínimos recursos a un público que desconecta de su rutina. La metodología es sencilla: hay que probar suerte. Así, se inundan de contenidos que muy probablemente no cumplirán con su cometido: conseguir mantenerse en antena durante el próximo curso escolar. La propia televisión se convierte en un concurso de supervivencia en el que los diferentes espacios desenvainan la espada durante su «spring» en parrilla para no verse acordonados con el dantesco precinto de «fracaso».

Probando suerte

Es esta línea en la que se ha movido la cadena principal de TVE durante el verano. Un malogrado intento de resurgir con sus nuevos espacios, y así lo han hecho notar las cifras de audiencia. La pública intentó a finales del primer semestre hacerse eco con una larga lista de estrenos. La carrera de fondo comenzaba el pasado 10 de junio con «No es un sábado cualquiera», un intento por recuperar el espectáculo y el espíritu de «Noche de fiesta». Se trataba de un programa de diversión y entretenimiento para toda la familia con música en directo, actuaciones y humor conducido por Fernando Gil. Cuando solo llevaba dos semanas en antena, TVE anunció que no renovaría por una segunda temporada, limitándose a dar salida a todo el contenido ya grabado. Y es que las cifras hablan solas. En su estreno únicamente registró un 6,2% de cuota de pantalla con poco más de 800.000 espectadores. Las redes sociales ardían y lo calificaban de «programa casposo de fin de año hecho semanal». El espacio continuó hasta el 5 de agosto, día en el que se despidió con un triste 3,2%.

Por su parte, «La Peluquería» aterrizaba el 3 de julio en «prime time» de lunes a jueves. Una tira cómica sobre las peripecias que realizan los empleados y dueños del establecimiento. Durante su puesta de largo consiguió un 8,5% de share y 1,2 millones de espectadores, datos que se fueron desinflando a medida que pasaban los días. Los discretos datos de audiencia cosechados en sus dos primeras semanas de emisiones –un irrisorio 6,2% y 894.000 espectadores– obligó a que la cadena pública la relegara al «late night» de los viernes. Una franja horaria en la que tampoco convencería y en la que fue sustituida por «Viaje al centro de la tele», programa al que pone voz Santiago Segura. «La Peluquería» no encajaba ni en ningún lapso horario ni en la audiencia: «Jamás pensé que iba a decir esto, pero va a hacer que se eche de menos a Cárdenas», comentaba un usuario en Twitter. TVE quería darle salida, pero cómo hacerlo con 57 episodios ya grabados. Así que estas píldoras del humor dieron el salto de cadena y pasaron a formar parte de la parrilla de La 2, algo que no gustó nada al público selecto de la cadena: «La 2 no es el contenedor de lo que no quiere La 1», escribía molesto un seguidor. Ahora, su trayectoria en las mañanas de La 2 tampoco es notable, porque aunque promedia en lo que va de mes un 2,8%, la serie ha anotado unos más que discretos 0,5%, 1% y 1,7%, unos datos que, aunque en ascenso, se mantienen muy lejos de los estándares del canal.

El 11 de julio, días después del estreno de «La Peluquería», llegaba «Pura magia», un programa de ilusionismo y mentalismo presentado por Mag Lari, en el que los aspirantes demuestran sus habilidades ante un jurado. Ahora sabemos que se trata de un espacio que prolongó la mala racha de TVE. A priori, este tipo de formato aparte de ser de menor coste que otros, es menos competitivo. Y en España, donde la fórmula televisiva ha sido explotada ya en todas sus vertientes, provocó que «Pura magia» necesitara una buena dosis de originalidad que alentara a la audiencia, algo que no sucedió. En su primera entrega el nuevo «talent show» no alcanzó los dos dígitos, tan solo un 9,5%. Desde entonces, y a lo largo de las seis emisiones que lleva, las cifras no han conseguido mejorar, cosechando en su última entrega solo un 8,4% y 920.000 espectadores.

Sin romanticismo

Las cifras no mejoran para «Hotel romántico», un «dating show» en el que un grupo de personas de más de 55 años viaja a un hotel de cuento con el fin de encontrar a su media naranja. En su estreno, el pasado 21 de julio a las 22:30 horas, se abrió paso con timidez: un simple 7,3% de share y 878.000, viéndose superado por muchas de las ofertas de la noche como «Me resbala», de Antena 3, con un 14,7% y 1.729.000 de seguidores. Las siguientes semanas cayeron en picado anotando en su última entrega en «prime time» un 4,9%. Desde el 11 de agosto ha pasado a emitirse en «late night», un acierto por parte de TVE, que gana en el «prime time» con cine y llega a 10.8% y 1.178.000 seguidores. «Hotel romántico» es una prueba fiel de que el amor no siempre funciona en televisión.