Sociedad

Así le salvó la vida un policía a un bebé que se había atragantado con una galleta

El menor estuvo 10 minutos sin respirar y su madre se lo entregó a un agente que pudo liberar sus vías respiratorias y salvarle la vida.

Momento en el que la madre entrega su bebé al agente
Momento en el que la madre entrega su bebé al agentelarazon

El menor estuvo 10 minutos sin respirar y su madre se lo entregó a un agente que pudo liberar sus vías respiratorias y salvarle la vida.

Un niño de un año se había comido una pequeña galleta y se le quedó atascada en la tráquea. Amanda Zimmerman, la madre, no sabía qué hacer. El color de la piel del menor comenzó a ponerse azulada y la mujer salió corriendo, desesperada, en busca de ayuda. Por suerte, dio con una pareja de policías, que acudieron al rescate del menor. Uno de los agentes comenzó la lucha desesperada por salvarle la vida, le realizó maniobras de reanimación cardiopulmonar ante la desesperación de la madre, que tuvo que ser alejada de la zona para que pudieran trabajar con cierta tranquilidad. El tiempo pasaba y los servicios de emergencia estaban de camino. El niño llevaba 10 minutos sin respirar pero la diligente acción del policía permitió que siguiera estable hasta la llegada de los facultativos, que lo trasladaron a un hospital. Había logrado salvarle la vida.

Los hechos ocurrieron el pasado sábado en en Kississimee, Florida. Zimmerann relató que su hijo estaba comiendo galletas saladas en forma de pez y y ocurrió "lo peor que una madre podía imaginar", escribió en Facebook. "Se tragó uno entero y comenzó a ahogarse", explicó. "Nada de lo que hice funncionó y pude ver que estaba empezando a ponerse azul". La madre, aterrorizada, salió corriendo de su casa a la calle para buscar ayuda, justo cuando una patrulla de vigilancia pasaba por la zona. La madre abordó a los agentes y le entregó a su hijo al oficial Miguel Lanzo, que pidió ayuda y otros agentes llegaron a la escena para ayudar. Las imágenes de la cámara corporal del agente muestran cada segundo del dramático rescate.

'¡Oh Dios mío!' gritó Zimmerman mientras le entregaba el niño a uno de los policías que comienza a acariciar al pequeño en la espalda. "No responde", dice el oficial, mientras otro agente lleva a un horrorizada Zimmerman a un lado desde donde pudo seguir observando el rescate.

Un tercer policía llegó unos 45 segundos después, tomó al niño y continuó dándole palmaditas en la espalda. "Vamos bebé", le decía al niño. Uno de los policías pregunta si había ingerido algo que le estuviera provocando una obstrucción en la boca. El oficial mira y añade nervioso: "Se está poniendo morado".

Mientras tanto, la madre no para de gritar el nombre de su hijo mientras los agentes tratan de mantenerlo con vida. 25 años después, un oficial confirma que han logrado liberar las vías superiores: "Creo que su garganta está despejada".

Sin embargo, el bebé sigue sin responder y le colocan una máscara de oxígeno antes de entregárselos a los servicios de emergencias que ya habían llegado al lugar de los hechos. El bebé estuvo ingresado un día en la Unidad de Cuidados Intensivos y fue dado de alta. "'Todos ustedes son héroes. Verdaderos héroes. Dios es bueno y todo sucede por una razón", concluyó Zimmerman.