Agentes de EE.UU. en Guatemala violaron acuerdo

Funcionarios de inmigración estadounidenses asignados a Guatemala para asesorar a las autoridades locales violaron las normas financiación al ayudar en la deportación de hondureños

(AP). Agentes de inmigración de Estados Unidos asignados a Guatemala para asesorar a las autoridades locales violaron los términos de su financiamiento al ayudar a funcionarios a deportar a hondureños que formaban parte de una caravana migrante a principios de este año, según un reporte del personal demócrata de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense difundido el martes.

El 15 de enero, The Associated Press reportó que uno de sus periodistas vio a cuatro agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés) operando un punto de revisión junto a policías guatemaltecos cerca de la localidad de Morales, en el este de Guatemala. La policía revisaba los documentos de los migrantes, y aquellos que no contaban con la documentación apropiada eran enviados de regreso a la frontera con Honduras.

Cuestionados sobre qué hacían ahí, uno de los agentes del ICE dijo que estaban en Guatemala para capacitar a las autoridades en materia de control migratorio. Un portavoz de la embajada estadounidense dijo en ese momento que el personal de Seguridad Nacional — ICE y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza — estaba en Guatemala “brindando asesoría y respaldo en el desarrollo de capacidades” para lidiar con la migración irregular.

Pero, según el reporte del martes, los agentes estadounidenses rentaron tres vagonetas para 12 pasajeros cada una y contrataron conductores para regresar a los migrantes hondureños a la frontera ese día.

En Guatemala, ni la oficina del presidente Alejandro Giammattei, ni el Ministerio del Interior ni la embajada de Estados Unidos respondieron de momento a solicitudes de comentarios sobre el reporte.

“Estamos abriendo nuestros países para que vengan a imponer políticas de detención, deportación”, dijo Úrsula Roldán, experta en materia migratoria de la Universidad Rafael Landívar. “Eso es grave”.

Roldán indicó que eso demostraba cómo Guatemala utilizaba recursos de Estados Unidos de una manera que evadía el escrutinio del Congreso guatemalteco.

De acuerdo con los compromisos internacionales de Guatemala, el gobierno también tenía la responsabilidad de evaluar a los migrantes en caso de que alguno de ellos quisiera solicitar asilo. El reporte demócrata indicó que los funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional dijeron que no sabían si alguno de los hondureños solicitó asilo en Guatemala.

El documento señala que la “operación para trasladar a los migrantes hondureños se llevó a cabo de forma improvisada y sin ningún protocolo para atender las consideraciones de seguridad o garantizar la seguridad del personal y los derechos humanos de los migrantes”.

El reporte destaca que el Departamento de Seguridad Nacional eventualmente reconoció que había violado los términos de un acuerdo interdepartamental al utilizar fondos de la Oficina Internacional de Asuntos Antinarcóticos y Procuración de Justicia — del Departamento de Estado — en la operación. El acuerdo especificaba que “conforme a este acuerdo, el personal federal no llevará a cabo operaciones de migración o procuración de justicia; únicamente están en el país con los propósitos de brindar tutoría, asesoría y desarrollo de capacidades”.

El reporte solicitó una investigación del asunto por parte de las divisiones de inspección general tanto del Departamento de Estado como del Departamento de Seguridad Nacional.

Periodistas de la AP que siguieron a grupos de inmigrantes que intentaron ingresar nuevamente a Guatemala a principios de este mes no vieron a agentes federales de Estados Unidos junto a los policías y los soldados locales que dispersaron la caravana.