Condenan a un hombre a 23 años de prisión por abusar de la hija de su esposa

Se le ha impuesto una orden de alejamiento de 500 metros durante 34 años y el pago de una indemnización de 50.000 euros a la víctima

Audiencia Provincial de Almería
Audiencia Provincial de Almería EUROPA PRESS

La Audiencia Provincial de Almería condenó a penas que suman 23 años, seis meses y un día de prisión a un hombre acusado de abusar y agredir sexualmente a la hija de su esposa, desde que esta tenía unos 11 años, además de grabarla y fotografiarla desnuda o en actos sexuales.

La sentencia de la Sección Tercera, señala que el procesado, A. F. H. contrajo matrimonio en 2009 con la madre de la menor, que en ese momento tenía 15 años, aunque antes ya había mantenido una relación sentimental con la mujer y compartió con la niña «momentos de convivencia» en un cortijo del municipio almeriense de Rioja.

A partir de 2005, cuando la niña tenía 11 años, el acusado se dirigía al dormitorio de la menor cuando estaba durmiendo, la destapaba sin su permiso y se acostaba junto a ella, o se quedaba de pie, quitándole el pijama y realizándole tocamientos.

Entre 2008 y 2012 continuaron los abusos y, en al menos tres ocasiones, la agredió sexualmente, la última vez cuando la víctima tenía 16 años.

Asimismo, la sentencia indica que «en numerosas ocasiones» entre abril de 2008 y octubre de 2011, la fotografió y la grabó desnuda y realizando actos sexuales con él. Estos vídeos y fotografías fueron almacenados en una tarjeta de memoria que fue localizada en poder del acusado.

Añade la sentencia que tras contraer matrimonio con la madre de la víctima, ejerció funciones de padre, «corrigiéndola si llegaba tarde, ocupándose de su medicación, de ponerle crema si se lastimaba haciendo deporte, llegando incluso a controlar sus menstruaciones».

El auto del juez apostilla que cuando la víctima le preguntaba el motivo de sus acciones, el acusado le decía que «eso era normal, que ella debía de tener un problema mental, que su madre lo sabía, llegando a efectuar en público tocamientos (...) y ante las quejas de la niña o de su madre, decía que era broma, que eran gestos de cariño».

Por estos hechos, A. F. H. ha sido condenado a dos años y seis meses de prisión por un delito continuado de abuso sexual sobre la menor de 13 años; a 14 años de cárcel por un delito de agresión sexual con penetración y a siete años y un día de prisión por un delito continuado de elaboración de material pornográfico.

Sin embargo, de todos estos delitos, el condenado ha sido absuelto del de elaboración y tenencia de pornografía infantil.

Además en la sentencia se le ha impuesto una orden de alejamiento de 500 metros durante 34 años, así como el pago de una indemnización de 50.000 euros a la víctima.