Al «gym» con chaleco

Resultados de tres horas de gimnasio en sesiones de 20 minutos

Foto: Gonzalo Pérez
Foto: Gonzalo Pérez

La electroestimulación se presenta como la gimnasia 2.0. Ideal para perezosos y para quienes tienen poco tiempo para ejercitarse y quieren potenciar los efectos de las rutinas habituales

En enero, uno de los propósitos más efímeros de la llegada del nuevo año es ponerse en forma. Para muchos comenzar a realizar una actividad física es un reto que pone a prueba su constancia y disciplina. Una de las propuestas que vio la luz en 2014 y parece que se ha consolidado en 2015 es la gimnasia con electroestimulación, que promete resultados de 3 horas de gimnasio con tan sólo 20 minutos de sesión semanal. ¿Cómo es esto posible?

Las características de esta modalidad de ejercicio físico nacen de la ropa con la que se realiza: un chaleco con electrodos que emiten una serie de descargas de ondas hertziana, que prometen multiplicar el esfuerzo que hacen los músculos. Lo que supone obtener los mismos resultados con menos repeticiones y menos esfuerzo. «Es ideal para aquellas personas que no pueden perder muchas horas de su tiempo en un gimnasio, para personas cuya condición física no les permite realizar un entrenamiento convencional, para deportistas que quieren complementar su entreno o para personas con ciertos problemas de salud. Todos los centros cuentan con fisioterapeutas y entrenadores especializados con el objetivo de personalizar al máximo cada programa y asegurar los mejores resultados», explica Cristian García, director técnico de BodyOn.

Fiabilidad

Los expertos piden que se acuda a centros que ofrezcan una serie de detalles de confianza, como estudios previos a la realización de la actividad para que ésta sea efectiva y no dañina. Pedro Manonelles Marqueta, presidente de la Federación Española de Medicina del Deporte (Femede) opina que «desde el conocimiento de la fisiología del esfuerzo, ésta no es una técnica importante para mejorar la resistencia aeróbica. Desde un punto de vista teórico, y si se dieran ciertas circunstancias, podría tener cierta utilidad en la mejora de la resistencia muscular».

Muchos de los usuarios que han decidido probarlo quedan satisfechos y aseguran obtener los resultados esperados, eso sí sin abandonar la constancia. «Pero esto sólo se consigue con constancia, no vale saltarse sesiones o ir una vez al mes, entonces no se van a encontrar con un rendimiento positivo», explica Jesús Pereira, director técnico de Body Vip. En las pruebas que las cadenas y los centros especializados ofrecen regulan con el usuario la intensidad en la que van a trabajar, es decir, los hertzios a los que se van a transmitir las ondas. Así, el decano del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid, José Antonio Martín Urrialde, explica «como requisito previo se debe conocer un umbral de reacción del músculo, a partir del cual se dosifica el tratamiento de electro estimulación. Este umbral es personal e individual y nos obliga a rechazar los programas prefijados instrumentalmente y sin posibilidad de ajuste individual. A mayor grado de lesión, la electroestimulación actúa con parámetros de intensidad, tiempo o reposo adaptados de forma individual».

En los centros consultados, Body Vip y BodyOn, manifiestan que una de las pautas más importantes es, pese a todas las facilidades que muestra esta actividad, la constancia y que se acompañe de unos hábitos de vida saludable. «De nada sirve venir una sí y dos no. También es importante que se modifique la dieta, no tenemos nutricionista como tal, pero sí que ofrecemos pautas de modificación de estilo de vida, de alimentación, –apunta director técnico de BodyOn y subraya que–. Corregimos los programas pautados en caso de no obtener los resultados en el tiempo estipulado».

La electroestimulación en sí, como subraya Martín Urrialde, «no es una gimnasia, sino un medio de tratamiento fisioterápico», por el cual se provee a un músculo de estímulos eléctricos, similares a los enviados por el sistema nervioso, para lograr su contracción, con fines terapéuticos, si la misma esá alterada, o preventivos, para mejorar su respuesta. «Por lo tanto, las dos grandes aplicaciones de este tratamiento, que por sus características y riesgos, debe ser administrado siempre por un fisioterapeuta, son en patologías en las que el estímulo nervioso sea insuficiente para desencadenar una contracción, o para lograr que la contracción muscular sea de mejor calidad», concluye Martín Urrialde.

En este sentido, desde BodyOn aseguran que la finalidad no se limita a la estética sino que buscan dotar de bienestar a los usuarios que les visiten. «A nivel de salud se pueden tratar diferentes enfermedades como la fibromialgia, dolencias como lumbalgias, dolores de espalda o contracturas cervicales y también para prevenir la osteoporosis. Existen programas específicos para personas con parálisis o problemas de psicomotricidad. Y por último, pero igual de importante, encontramos los beneficios a nivel deportivo. Esta técnica es muy útil para deportistas que quieren mejorar su entrenamiento, favorecer la regeneración, desarrollar la musculatura y fuerza o aumentar la potencia», apunta García.

Un estudio de la Universidad de Colonia y la Universidad de Bayreuth ha demostrado la alta eficacia de la tecnología alemana AmpliTrain® que trabaja a media frecuencia EMA (Frecuencia modulada de gran calidad), con un estudio realizado en más de 160 gimnasios. A diferencia de la habitual EMS que trabaja a baja frecuencia, la tecnología «made in Germany» aporta un plus en el cuidado personal, y además de su aplicación al «fitness» y la belleza, puede ser empleada en programas de terapia, rehabilitación y tratamientos fisioterapéuticos, ampliando sus beneficios en electrosalud.

«La electroestimulación sola, sin apoyo de trabajo muscular y propioceptivo tiene una nula efectividad. En cambio, cuando estos elementos se pautan adecuadamente por el fisioterapeuta, los resultados son muy rápidos y efectivos», explica el decano de los fisioterapeutas madrileños. Para el presidente de la Femede esta modalidad de actividad física no es más que una moda, aunque los que la practiquen queden satisfechos. «Para mí, la gimnasia (ya le he dicho que este término es inadecuado), la actividad física pasiva no tiene utilidad para mejorar la mayoría de las cualidades físicas que se pretenden mejorar con el ejercicio físico. Si se quiere hacer actividad física, mejorar la condición aeróbica, ganar fuerza... Hay que moverse uno mismo, hay que sudar y hay que esforzarse», concluye Manonelles.