Una Constitución viva de 40 años

Hay todo un programa de conmemoraciones de los 40 años de la Constitución, en el que se incluyó la Jornada sobre «La gran transformación de los servicios públicos: 40 años que cambiaron España (1978-2018)». Que tuve el honor de organizar (con Ramiro Aurín) en mi calidad de Presidente de la Asociación por la Excelencia de los Servicios Públicos (AESP). La apertura la hizo Ana Pastor, presidenta del Congreso de los Diputados, y la clausura estuvo a cargo de Pío García Escudero, presidente del Senado.

Ángel Simón, presidente de Agbar, se refirió a «El agua, elemento indispensable para la sociedad y la economía», en tanto que Ignacio S. Galán, presidente de Iberdrola, se ocupó de «Desarrollo económico y nuevo modelo energético». Por su parte, Pedro Saura, secretario de Estado de Infraestructuras disertó sobre «Grandes infraestructuras: una síntesis de esfuerzos», y Julián Núñez, presidente de Seopan, culminó el cuarteto inicial con «Dinamización económica por infraestructuras». Cuatro cuestiones fundamentales para el mejor funcionamiento de todo un sistema económico dinámico y flexible.

En un segundo bloque, dentro de la sociedad de bienestar, intervinieron Julián García Vargas, ex Ministro de Sanidad, que revisó «El Sistema Nacional de Salud y la colaboración público privada (CPP)»; José Antonio Marina –filósofo, pedagogo y escritor– analizó «La educación de los españoles: objetivos por lograr»; seguido que fue por el prof. Jesús Sánchez Lambás, que incidió en «Los servicios públicos municipales: una historia de éxito...». Por último, en plan síntesis del segundo cuarteto, Francisco Caamaño, ex Ministro de Justicia, expuso su enfoque de «La Constitución, proveedora de servicios públicos».

El encuentro fue toda una apreciación de que el éxito de una Constitución también se mide en su eficacia en la operativa de los servicios públicos que se prestan a la ciudadanía. Demostrándose en nuestro caso que nuestra democracia avanzada ha tenido grande y buen impacto en la vida cotidiana, y los proyectos vitales de los españoles. Y ahora, cuatro décadas después, a mejorarlo todo.