¿Cuál es la leche vegetal más adecuada para mí?

Bien por problemas de intolerancia a la lactosa, por digestiones pesadas o por otro tipo de convicciones alimenticias, cada vez hay gente que opta por sustituir la tradicional leche de vaca por otra de otra de origen vegetal. Avena, soja, almendra, arroz... además de por el sabor, la eterna duda es ¿cuál de ellas elegir?

Bien por problemas de intolerancia a la lactosa, por digestiones pesadas o por otro tipo de convicciones alimenticias, cada vez hay gente que opta por sustituir la tradicional leche de vaca por otra de otra de origen vegetal. Avena, soja, almendra, arroz... además de por el sabor, la eterna duda es ¿cuál de ellas elegir? Todas son saludables y aptas para ser consumidas solas, con café o a modo de tentempié entre horas. Entre sus múltiples beneficios destacan que no contienen lactosa, son bajas en grasa –algunas más que otras-, no tienen colesterol y tienen un alto contenido en vitamina B, entre otras ventajas.

1. Leche de soja: es la más popular tras la leche de vaca. Es dulce, por lo que combina muy bien con el café y es una de las leches vegetales más beneficiosas. Antes de seguir con sus beneficios, es importante verificar que la soja sea orgánica. Una de las propiedades más importantes de la leche de soja es que ayuda a luchar contra el colesterol gracias a su base de isoflavonas y proteínas. Además es digestiva, aporta mucho calcio y está especialmente recomendada para aquellas mujeres con síndrome pre-menstrual, debido precisamente a su riqueza en isoflavonas.

2. Leche de almendras: por su sabor, bastante dulzón, es una de las preferidas por los niños (también por los adultos, que incluso no necesitan añadir azúcar al café) y es, a su vez, una de las más nutritivas al tratarse de un buen complemento alimenticio. Las almendras ayudan a reducir el colesterol, contienen mucha fibra (por lo que resulta ideal en problemas de estreñimiento), previenen la osteoporosis y la leche de almendras es además es alta en magnesio, hierro o vitamina E. Por el contrario, es una de las leches vegetales que más calorías contiene.

3. Leche de avena: tras la de soja, la leche de avena es también una de las más populares, sobre todo ahora que se habla tanto de la avena como un completísimo alimento. Es muy baja en grasas –por lo que es perfecta para tomar si estás tratando de bajar peso- y aporta muchísima energía que se va liberando poco a poco. De esta leche hay que destacar, además, que gracias a la avena aporta una sensación de estar saciados y es antiinflamatoria (perfecta para el aparato digestivo e incluso hasta para la piel). También aporta muchas proteínas así como ácidos grasos esenciales y antioxidantes.

4. Leche de arroz: muy de moda últimamente, la leche de arroz no aporta demasiado sabor (cosa que es de agradecer si te estás iniciando en el mundo de las leches vegetales) y tampoco contiene gluten. Al igual que la leche de avena, la de arroz es de fácil digestión y está especialmente recomendada si tienes problemas digestivos, entre los que también se incluyen los de origen nervioso. Rica en vitamina B, es muy nutritiva y baja en calorías (contiene menos que la de soja y la de almendras).

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