Ser más feliz es posible y depende de ti

Muchos de nosotros pensamos que siempre podríamos ser más felices; si bien con más dinero, con un empleo mejor, con pareja, sin pareja... Pero la realidad es que la verdadera felicidad no viene de lo que tenemos fuera, sino de nosotros mismos.

¿Cuántas veces hemos escuchado frases como “el dinero no da la felicidad”? Muchos de nosotros pensamos que siempre podríamos ser más felices; si bien con más dinero, con un empleo mejor, con pareja, sin pareja... Pero la realidad es que la verdadera felicidad no viene de lo que tenemos fuera, sino de nosotros mismos. Nosotros somos los responsables de la creación de nuestra propia felicidad, independientemente de las circunstancias externas. Es cierto que se trata de una frase demasiado utópica, pero no por ello menos cierta. ¿En serio crees que no es así? Pues sigue leyendo.

1. Vivir en el momento presente: ¿cuántas veces hemos comentado la importancia de vivir en el ahora? Es importante ser conscientes de lo que está sucediendo ahora mismo, no rumiar sobre el pasado o estresándonos sobre eventos futuros. Debemos estar aquí y ahora porque es realmente la única forma posible de tener control sobre nuestras propias circunstancias. El pasado ya pasó y el futuro aún está por venir, así que no podemos hacer nada.

2. Haz lo que te haga feliz: solo tenemos una vida así que tenemos que tratar de disfrutarla al máximo. A veces las personas perdemos un valioso tiempo y mucha energía haciendo muchas cosas que no nos hacen disfrutar. Al final de la vida, muchas personas tienen remordimientos cuando se dan cuenta que podrían haber vivido una vida más plena, pero tomaron la decisión de pasar menos tiempo haciendo lo que aman. Hacer cosas que te alegran el día y crean emociones positivas mejora el funcionamiento general de nuestro organismo y además, ¡nos hace sentir muy bien!

3. Deja de tratar de complacer a los demás: asumamos que nunca seremos capaces de complacer a todo el mundo, así que, ¿para qué perder el tiempo intentándolo? No dependamos de la aprobación de nadie más que no seamos nosotros mismos. Cuando estamos ocupados tratando de complacer a los demás, estamos dejando se ser nosotros mismos. Céntrate en la gente que verdaderamente te importa en la vida.

4. Práctica la gratitud: se trata de uno de los puntos más importantes. Cuando vivimos una vida en gratitud mantenemos nuestra conciencia tranquila, porque nos centramos en las cosas buenas y en la gente que las provoca. La gratitud nos mantiene –obviamente- agradecidos, más felices y más positivos con nosotros y nuestro entorno.

5. Valora tus logros: de vez en cuando toca darse una palmadita en la espalda por un trabajo bien hecho, porque este gesto de satisfacción nos proporciona una agradable sensación de éxito, generando así el estímulo que necesitamos para seguir adelante y crear más éxitos. Cuanto más reconozcamos nuestras victorias, más motivados estaremos para alcanzar nuevos objetivos que hayamos establecido para nosotros mismos.