Trucos para evitar el jet lag este verano

Existen numerosas causas que dificultan el sueño, como el estrés o una mala alimentación, aunque el jet lag es una de las más evidentes, y habituales, si la dificultad para conciliar el sueño sucede cuando estamos viajando.

La privación del sueño, o la imposibilidad para dormir, es considerada por muchos como uno de los problemas de salud más graves del mundo moderno. Existen numerosas causas que dificultan el sueño, como el estrés o una mala alimentación, aunque el jet lag es una de las más evidentes, y habituales, si la dificultad para conciliar el sueño sucede cuando estamos viajando. Una cosa buena y una mala; la increíble capacidad que tenemos de visitar países en cuestión de horas nunca ha sido tan fácil, por el contrario, los estragos que causa en nuestro cuerpo el hecho de cruzar múltiples zonas horarias, también.

Para tratar de evitar, sobrellevar o paliar el efecto del jet lag en nuestro bienestar, hoy contamos con la opinión y los consejos de Alberto Piquero , piloto de largo radio de Iberia, acostumbrado a lidiar con los diferentes husos horarios que supone cruzar el océano Atlántico unas cuantas veces al mes. “Si estás a punto de embarcarte en un vuelo de 10 horas, hay que marcarse objetivos; se puede trabajar y se puede tener tiempo de ocio (haciendo uso del entretenimiento a bordo), pero sobre todo yo aconsejo descanso, mucho descanso para afrontar el cambio horario que nos espera en destino”, confirma Piquero. Y añade: “una vez en vuelo hay que hidratarse muy bien; es importante beber abundante agua y es fundamental comer aunque no nos apetezca. Practicar algún tipo de estiramiento a bordo también es un buen consejo”.

Alcohol versus agua

El tema de la hidratación es, efectivamente, uno de los consejos más habituales a la hora de enfrentarse a un vuelo largo, y mucho se habla de lo perjudicial de beber alcohol una vez abordo. Para desgracia de muchos, Alberto Piquero lo confirma: “el alcohol no es buen compañero de vuelo si no se toma con moderación, no es cierto que produzca distinto efecto por estar en vuelo, simplemente deshidrata y eso no nos interesa”. Aún así, no pasa nada por tomarse una copa, brindar por el viaje y comenzar a pensar en el destino. Y precisamente para evitar que el jet lag nos arruine los primeros días de viaje, Piquero sabe qué hacer: “hay que adaptarse lo antes posible a los hábitos y horarios de comidas según el país que visites –un consejo es cambiar la hora del reloj nada más embarcar-. Yo aconsejo un buen descanso en vuelo si volamos hacia el Oeste, es decir de España a América para luego prolongar el día que pasa a tener unas 30 horas en vez de 24. Una vez superada esta primera noche lo normal es ir entrando en el horario local, sobre todo impuesto por las comidas y cenas que marcan el día”.

El problema se hace más notable en la vuelta, cuando volamos hacia el Este y “el día se acorta y los efectos del jet lag se incrementan, así que mi consejo es intentar descansar todo lo que se pueda en el vuelo, y dependiendo de la hora de llegada a casa se puede intentar alargar el día, aunque estemos cansados, hasta la hora de dormir y entrar directamente en el horario de vuelta a casa”, concluye Piquero.

Seguro que más de uno alguna vez se ha preguntado cómo puede convivir un piloto de largo radio con un permanente jet lag, algo que Alberto Piquero también nos aclara: “en mi caso no me puedo permitir el jet lag, así que nuestro servicio médico nos recomienda dormir mucho antes y después de cada vuelo. Yo soy de los de llegar a destino y salir a que tomar el aire, disfrutar una cena tranquila, charla con los compañeros y luego a descansar. Como nosotros solemos estar solo 24 horas en destino no tenemos necesidad de adaptarnos al horario así que yo duermo sin despertador y por la mañana hago un poco de deporte, luego paseo por la ciudad y más tarde, una siesta antes del vuelo de vuelta”.

Descanso, moderación con el alcohol y un pequeño esfuerzo por adaptarse a los nuevos horarios. Tres consejos sabios y aparentemente simples que nos ayudarán a sobrellevar muchos de los temidos efectos del jet lag en nuestras vacaciones.