Actualidad

Control domiciliario en la anticoagulación infantil

El Hospital General de Collado Villalba ofrece la monitorización a distancia

Uno de los talones de Aquiles de la anticoagulación son los controles rutinarios a los que deben someterse los pacientes. Cuando, además, se realiza en niños, el tema se vuelve más delicado, «ya que un exceso o defecto de dosis puede generar sangrados o trombosis respectivamente», explica Rafael Martos, jefe del Servicio de Hematología y coordinador de la consulta de Hematología Pediátrica del Hospital General de Villalba (Madrid).

En este centro madrileño se ha puesto en marcha un novedoso servicio de monitorización de los pacientes pediátricos sometidos a anticoagulación, que favorece tanto el control como la autonomía. «Nuestro programa facilita que estos controles se puedan hacer por los padres y en el domicilio familiar a través de las aplicaciones informáticas (Portal del Paciente), sin que tengan que venir al hospital. Tras una formación por parte de nuestro personal de Hematología de una hora de duración presencial, donde se enseña a los progenitores cómo es el funcionamiento y se entrega todo el material necesario gratuitamente, son ellos los que realizan el control de los niños, y posteriormente envían el resultado vía web a través del Portal del Paciente a un hematólogo que lo valida y programa la pauta de tratamiento y el siguiente control, enviando todos estos resultados por la misma vía web. Los padres reciben la hoja de tratamiento en unos minutos», detalla Martos.

Beneficios

Cabe destacar que con ello se evita que «estos controles en niños se hagan en el centro sanitario (centro de salud/hospital) ocasionando desplazamientos a los niños y familiares, con ausencias de días de colegio, pérdidas de rutinas habituales, sentimientos de enfermedad en los niños y pérdidas de días de trabajo, gastos en los desplazamientos, sobrecarga familiar en los padres que hacen difícil la conciliación familiar y generan un deterioro en la calidad de vida de las familias», explica el coordinador de la consulta de Hematología Pediátrica.

Por lo que, la iniciativa del centro de Villalba, al que pueden acercarse otros pacientes de la Comunidad de Madrid por la existencia de la libre elección de especialista y centro, facilita de forma considerable la vida al niño, a su familia y permite un buen control clínico. «El beneficio que aportamos no sólo es en concepto de calidad de vida (evitando desplazamientos, pérdida de días de colegio o trabajo a los padres), sino también de humanización en la atención médica con los niños y una manera muy eficiente de manejar adecuadamente los recursos sanitarios. En definitiva, se trata hacer algo más fácil la complicada situación que supone tener un hijo con problemas de salud», subraya el jefe del Servicio de Hematología.

Las razones por las que un pequeño ha de someterse a un tratamiento de anticoagulación son varias: «En la mayoría de las ocasiones iniciamos tratamiento anticoagulante como medida de prevención (profilaxis) frente a trombosis. Las causas más frecuentes en estas edades son problemas cardíacos o malformaciones vasculares, que tienen un alto riesgo de producir trombos», expone Martos. El control se establece a partir del Sintrom, que es un fármaco muy sensible que interfiere con numerosas situaciones clínicas y de la vida diaria. «Hay que ser muy constante en el tratamiento», puntualiza Martos. Desde el servicio de Hematología, también, además de la parte farmacológica y de control de la coagulación sanguínea, se enseñan hábitos de vida para evitar interferencias en el tratamiento. «Al ser fármacos anticoagulantes, tenemos más riesgo de sangrar, por lo que hay que tener cuidado con heridas, con las comidas (verduras de hoja verde), y siempre que haya un proceso intercurrente (infecciones...) avisar al hematólogo», concluye el jefe de Hematología.