El auge de la maternidad compartida

Aumenta el número de mujeres que eligen el sistema ROPA (Recepción de Óvulos de la Pareja) para ser madres. Una de las componentes de la pareja pone el óvulo inseminado y la otra, el útero.

En los últimos cinco años, el CREA de Valencia ha visto cómo el número de parejas formadas por mujeres que acudían a él ha aumentado un 25 por ciento
En los últimos cinco años, el CREA de Valencia ha visto cómo el número de parejas formadas por mujeres que acudían a él ha aumentado un 25 por ciento

Aumenta el número de mujeres que eligen el sistema ROPA (Recepción de Óvulos de la Pareja) para ser madres. Una de las componentes de la pareja pone el óvulo inseminado y la otra, el útero.

Lejos de suponer un menoscabo para su actividad, la decisión del Gobierno valenciano de devolver el acceso a la sanidad pública a los tratamientos de reproducción asistida para el colectivo de mujeres sin pareja masculina ha sido bien recibida por una gran parte del sector privado. En concreto, desde CREA (Centro Médico de Reproducción Asistida de Valencia) aplauden el cambio, pues consideran que, además de un derecho, es una necesidad debido a la bajísima tasa de natalidad de nuestro país. Es más, creen que a las mujeres que quieren quedarse embarazadas se le deben dar las máximas facilidades. Según la codirectora de este instituto, Carmen Calatayud, «la demanda es tan importante que muchas de estas mujeres seguirán recurriendo a centros privados y además, el que se generalicen estos tratamientos hará que un mayor número de mujeres sin pareja masculina se decidan a dar este paso».

España se ha colocado entre los países con peor ratio de hijos por mujer en edad fértil. Según el último informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), sólo las mujeres portuguesas y las polacas tienen de media menos hijos. «Siendo realistas, nuestro país necesita aumentar su natalidad y las exclusiones de estos colectivos en la cartera de la sanidad pública limita más aún esa necesidad», señala la doctora Calatayud.

Así, por ejemplo, en los últimos años, el colectivo de mujeres con pareja femenina que ha acudido a CREA para realizarse un tratamiento de reproducción asistida ha aumentado (un 25 por ciento más de parejas formadas por mujeres ha visitado este centro durante el último lustro).

La doctora Calatayud destaca que CREA está especialmente preparada para la atención de este colectivo, desde los tratamientos más sencillos, como la inseminación artificial, hasta los más sofisticados como el ROPA (Recepción de Óvulos de la Pareja) tratamientos que se realizan de forma habitual en este instituto.

En este sentido, explica cómo la inseminación artificial con semen de donante es un tratamiento de baja complejidad, cuya eficacia y seguridad, ya sea por inseminación o por fecundación asistida, va a estar directamente relacionada con la calidad del programa al que se recurra. «Nosotros contamos con un banco de semen propio, referencia de calidad a nivel nacional», defiende la especialista.

El ROPA es un tratamiento más sofisticado y más novedoso, demandado cada vez más por las mujeres, independientemente de su edad, en el que una pone el óvulo y otra, el útero. Consiste en la realización de una fecundación in vitro con la participación de dos mujeres y el semen de un donante anónimo. Una de ellas es la que pone el óvulo que es inseminado con el semen de donante de manera que el embrión resultante se transfiere al útero de su compañera, que es la que llevará adelante la gestación. «De esta forma ambas mujeres tienen los mismos derechos y obligaciones sobre el bebé sin necesidad de que una de ellas tenga que adoptarlo como ocurría antes».

En cuanto a la edad a la que acuden a realizarse los tratamientos de reproducción asistida es un poco menor, entre los 30 y 33 años, en las parejas formadas por dos mujeres, que en aquellas que han decidido afrontar la maternidad en solitario, normalmente mujeres separadas o que han decidido postergar la maternidad esperando a encontrar a la pareja ideal, ya que éstas suelen acudir entre los 38 y los 40 años.

Respecto a las parejas formadas por dos mujeres es la de edad menor la que en el caso del ROPA aporta los óvulos, siendo la de más edad la que normalmente quiere gestar antes debido a que con la edad se merman las posibilidades.