«El láser verde permite tratar próstatas de todos los tamaños»

Dr. Javier Cambronero Santos, Jefe de Servicio de Urología en el Hospital Quirónsalud San José (Madrid)
Dr. Javier Cambronero Santos, Jefe de Servicio de Urología en el Hospital Quirónsalud San José (Madrid)

10 preguntas de urología al Dr. Javier Cambronero Santos, Jefe de Servicio de Urología en el Hospital Quirónsalud San José (Madrid)

1 - ¿Desde cuándo se emplea el láser y qué cualidades presenta frente a las otras opciones de intervención?

El láser en Urología se conoce desde la década de los años 70. Con el tiempo se ha ido definiendo el mejor tipo de láser, siendo el de luz verde el más utilizado para la vaporización del tejido prostático. No es hasta hace algo más de 10 años cuando disponemos de láseres de suficiente potencia como para asegurar la total eliminación del tejido prostático aún con próstatas de gran tamaño y en un tiempo razonable. Las cirugías clásicas para la hipertrofia benigna de próstata eran la Resección Transuretral cuando la próstata tenía menos de 80 centímetros cúbicos (cc) y la Adenomectomía, que es una cirugía abierta cuando estas eran mayores de 80 cc. Esto ha cambiado con la aparición del láser ya que podemos operar a través de la uretra próstatas de cualquier tamaño.

2- ¿Cuál es la utilidad del láser verde en el abanico de trastornos de la micción masculina?

Esta técnica, la fotovaporización con láser verde prostático, sólo se emplea en los casos de hipertrofia benigna prostática que ocasiona obstrucción al flujo urinario. Existen láseres diferentes que tienen otras aplicaciones en Urología. El láser Holmium de luz roja sirve para realizar otra técnica llamada enucleación prostática, indicada en próstatas de gran tamaño y que después es necesario morcelar en el interior de la vejiga para extraer sus fragmentos. Con este tipo de láser a otra potencia también se puede realizar fragmentación de litiasis.

3- ¿Qué ventajas presenta el láser verde frente a las clásicas opciones terapéuticas?

Las ventajas que presenta esta técnica frente a las clásicas son que se puede tratar cualquier próstata de cualquier tamaño. Al no haber sangrado la precisión es mayor por parte del cirujano, no existiendo límite de tiempo para finalizar la cirugía. Durante la cirugía la pérdida de sangre es casi nula y no existe apenas absorción de los líquidos de irrigación durante la cirugía (evita toxicidad, aumento del volumen sanguíneo, trastornos de electrolitos, insuficiencia cardiaca). Además, podemos operar al paciente de mayor edad con un número de enfermedades asociadas más alto, resulta ideal para enfermos cardiacos, anticoagulados y antiagregados. Por otro lado, el precio por proceso incluyendo complicaciones y estancia no excede en general de las técnicas clásicas.

4- Este procedimiento, ¿se puede considerar «casi ambulatorio»?

El posoperatorio suele durar 24 horas y se puede dar el alta pasadas éstas sin sonda uretral. Existe la posibilidad de enviar al paciente con sonda vesical a las 12 horas de la cirugía al domicilio y retirar la sonda al día siguiente.

5-¿Cómo es la intervención mediante esta técnica?

La intervención se realiza con anestesia raquídea, teniendo una duración determinada por el tamaño de la próstata entre 30-90 min. A través de un instrumento que se introduce en la uretra podemos ver el interior de la próstata para trazar los límites del tejido que vamos a eliminar. A través de una fibra óptica se transmite la energía de luz láser y la temperatura en la punta de la sonda es superior a los 100º C. Con esto conseguimos que las células exploten al entrar en ebullición la gran cantidad de agua que tienen en su interior (a este efecto le llamamos vaporización del tejido). El agua se transforma en burbujas de vapor y desaparece, y el pequeño residuo sólido se lava a través de un sistema de irrigación continuo que dispone el instrumento mencionado. Esta alta temperatura coagula los vasos que se destruyen en el camino evitando así el sangrado. Tras la cirugía se deja una sonda con lavado continuo vesical por si hay algún pequeño sangrado, pudiéndose quitar habitualmente a las 12-18 horas, enviando al paciente a su domicilio.

6- En el caso de la próstata, ¿para qué patologías se emplea la fotovaporización con láser verde?

El sistema se utiliza en el tratamiento de la obstrucción que genera el crecimiento prostático por la edad, es decir, este tejido crece obstruyendo la uretra e impidiendo la normal evacuación de la vejiga. Se puede utilizar cuando existe un cáncer de próstata y también para la desobstrucción, aunque no para el tratamiento del cáncer en sí mismo.

7- ¿Qué resultados se obtienen?

Los resultados son muy buenos viéndose ya cambios nada más retirar la sonda vesical. Imediatamente el paciente nota un aumento de la fuerza del flujo urinario, y los síntomas como urgencia o frecuencia urinaria se van reduciendo paulatinamente con el paso de las semanas ya que estos se deben a una alteración vesical ocasionada por la obstrucción crónica.

8- ¿Cuáles son las complicaciones que se pueden presentar?

Las complicaciones se minimizan con este sistema, siendo especialmente indicado en pacientes mayores, anticoagulados o de alto riesgo quirúrgico a los que clásicamente se les desestimaba para la cirugía prostática por este riesgo quirúrgico y quedaban condenados a una sonda vesical permanente.

9- ¿En qué pacientes está contraindicado su uso?

Realmente no hay una contraindicación concreta. Con el Láser verde utilizando la técnica de la fotovaporización no debemos exceder el tamaño de 100 cc de la próstata. Para tamaños mayores podemos usar la técnica de la enucleación más morcelación con láser verde o utilizar el láser holmium de luza roja (también se debería hacer enucleación). Tenemos la límitación si existe una estrechez uretral que se debería tratar antes o en el mismo acto.

10-Esta técnica, ¿permite la conservación de tejidos con el fin de analizarlos?

En esta técnica el tejido prostático se destruye, y no existe muestra para estudio de Anatomía Patológica. Esto puede pensarse que es arriesgado por si existe un cáncer de próstata oculto. Realmente no tiene importancia porque el cribado de cáncer prostático siempre se realiza antes de la cirugía, y la incidencia de estos por sorpresa en cirugías hechas por hipertrofia benigna es menor del 1% y además son de bajo grado la mayoría.