Salud

Las mujeres no somos una técnica de reproducción asistida

Alrededor de la semana del 8 de marzo en la agenda política y social aparecen cuestiones que afectan a la vida de las mujeres. Recientemente ha vuelto a escena una política enemiga de las mujeres, la explotación reproductiva de los vientres de alquiler. Sobre este tema hay muchas mentiras y medias verdades que pretenden esconder la mercantilización de los niños, los cuerpos de las mujeres y el deseo de paternidad. Desde luego este tema no se dirime en el ámbito de la medicina ni de la ciencia pues las mujeres no somos una técnica de reproducción asistida, no somos una probeta donde alojar el producto de la fecundación, sino que se hace en el ámbito de la ética y del respeto a los derechos de las mujeres y los niños. España actualmente es proveedora de clientes de vientres de alquiler, llamados al reclamo de la apertura de cada vez más agencias que se lucran con este negocio de alquileres de mujeres y compraventa de bebés. Se ofrecen paquetes completos, selección de sexo del bebé, catálogos de donantes de gametos y mujeres gestantes, trasferencias embrionarias ilimitadas... y acompañamiento a las familias desplazadas sobre el terreno para realizar la transacción del recién nacido. Esto último muy útil si hay algún problema o resistencia de inscripción en el consulado, pues orientan debidamente la estrategia comunicativa ante los medios que hasta la fecha siempre a surtido efecto. Es muy difícil decir no a un bebé ya nacido que se sostiene en los brazos ante las cámaras. Y sin dudarlo el sentimiento de amor hacia ese bebé es genuino por parte de quien lo hace. ¿Pero todo vale? Los seres humanos no se pueden comprar ni alquilar de manera parcial o total. Debemos llamar a las cosas por su nombre, ésta es una clara vulneración de los derechos de los niños y las mujeres en la que se suman los componentes de género y necesidad económica. Además, entra de lleno en el peligroso terreno del tráfico de seres humanos. También podríamos preguntarnos, ¿hasta qué punto es soportable que cada vez haya más agencias que venden una actividad ilegal en España?

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