Soy como tú aunque aún no lo sepas

El 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental, y desde la Confederación Salud Mental España queremos arrojar luz ante la falta de información que existe en la sociedad en torno a los problemas de salud mental.

El 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental, y desde la Confederación Salud Mental España queremos arrojar luz ante la falta de información que existe en la sociedad en torno a los problemas de salud mental. Los trastornos mentales son grandes desconocidos para todos y además cuentan con el agravante de tener a su alrededor un elevado número de estereotipos negativos, de falsas creencias, de mitos infundados. Conocer esta realidad de un modo más cercano, que permita desmontar este modo de pensamiento basado en ideas equivocadas es uno de nuestros principales objetivos.

Por este motivo, este año hemos decidido que la campaña del Día Mundial de la Salud Mental lleve por título ‘Soy como tú aunque aún no lo sepas’. Un lema que refleja la necesidad de acercarnos a los demás y conocerlos, de entender que hay muchas más cosas que nos unen de las que nos separan. De esta forma, alguien que tiene un trastorno mental no es ni más ni menos que quien no lo tiene, no tiene ni menos derechos, ni más obligaciones, también disfruta del ocio, tiene capacidad de alegrarse, no quiere vivir con sufrimiento, se preocupa por tener una vida corriente y trabaja, en definitiva y a diario, por conseguir ser feliz.

Se estima que en España un 19’5% de la población ha tenido algún tipo de trastorno mental a lo largo de su vida y que actualmente un 9% de españoles tiene un problema de salud mental. La Organización Mundial de la Salud eleva la cifra hasta el 25% de la población: actualmente, en el mundo, 1 de cada 4 personas tiene un trastorno mental. Este hecho pone de manifiesto que nos toca a todos tan de cerca que es una realidad que está mucho más extendida de lo que creemos, un mundo al que podemos y debemos acercarnos todos... no puede ser jamás algo que nos provoque temor, que marque distancias, que eleve barreras, que nos haga distintos, que diluya la necesidad de afecto, cariño y apoyo que todos queremos y buscamos. Jamás.

Aquellos que ahora están leyendo estas líneas, pregúntense: ¿cómo me sentiría si me hicieran sentir mal por parecer diferente?, ¿cómo me sentiría si me apartaran por tener un problema de salud?, ¿cómo me sentiría si algún día me quitaran mis derechos?, ¿cómo me sentiría si no tuviera trabajo y ni siquiera me dieran la oportunidad de demostrar mis capacidades?, ¿cómo me sentiría si mis amistades y mi familia me apartaran de su lado?

Todas estas son situaciones reales por las que ha tenido que pasar alguna vez o podría hacerlo una persona con un problema de salud mental o algún familiar suyo. Creo que a nadie le sería grato atravesar por alguna de esas situaciones, por ello no debemos dejar que otros lo hagan, por el mero hecho de tener un problema de salud mental.

Desde la Confederación que presido, proponemos a quienes sientan curiosidad, vivan con o conozcan a alguien con esta circunstancia de la vida, que es un problema de salud mental, que se acerquen a nuestras asociaciones, conversen con las personas con problemas de salud mental, con sus familias o con los profesionales que trabajan a diario con ellas y que por un día y quizás para siempre, destierren creencias erróneas.

El escritor español Gonzalo Torrente Ballester dijo: “Nunca he pretendido que me tengas por superior, a condición de que no me tengas por inferior”. Creo que ante esta afirmación, poco más me queda a mí por añadir.