Una nueva terapia logra poner freno a la DMAE

Resultados preliminares con el único medicamento disponible hasta la fecha para la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) seca muestran que frena su avance

Resultados preliminares con el único medicamento disponible hasta la fecha para la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) seca muestran que frena su avance

La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) seca es una enfermedad ocular que se ha convertido en la primera causa de ceguera legal en personas mayores de 55 años en los países occidentales. Y, dado el exponencial envejecimiento de la población la previsión es que esta cifra vaya en claro aumento en los próximos años.

Hasta ahora no existía un tratamiento eficaz para esta patología, como explica José María Ruiz Moreno, presidente de la Sociedad Española de Retina y Vítreo (SERV), y lo único que se hacía era «un tratamiento con vitaminas que no era realmente eficaz».

Ahora, y coincidiendo con el XXI Congreso de la SERV –celebrado en Madrid el pasado viernes y sábado– se han presentado los resultados preliminares obtenidos con la primera terapia disponible para el tratamiento de esta patología en su forma seca (90% de los casos de DMAE), y parece que están resultando bastante positivos. La molécula en cuestión, llamada lampalizumab, se administra en inyección intravítrea y «aunque aún no son definitivos (se tienen que terminar los ensayos en fase III), se ha comprobado que frena la enfermedad», explica el doctor Ruiz Moreno, por lo que «se trata de un avance realmente importante».

Otra de las novedades presentadas en el marco del congreso es una nueva técnica diagnóstica para valorar los vasos de la retina. Se trata de la angiografía con OCT (tomografía de coherencia óptica, por sus siglas en inglés) y, a diferencia de la estándar –la angiografía con fluoresceína– permite ver los vasos de la retina sin necesidad de inyectar un contraste intravenoso.

LA RETINA EN 3D

La angiografía con OCT es una técnica diagnóstica que permite ver en 3D y con mayor calidad los vasos de la retina y conocer así mejor las alteraciones de la misma. Su principal ventaja reside en que es muy poco invasiva, ya que para su uso no es necesario inyectar ningún tipo de contraste intravenoso, a diferencia de la técnica estándar empleada hasta ahora.

Arriba, imagen real de angio-OCT del plexo retiniano superficial en un paciente con retinopatía diabética.

«Antes teníamos que inyectar un colorante en la vena antecubital para, a partir de ahí, recoger, mediante cámaras especiales, una imagen de toda la trama vascular», explica el doctor Ruiz Moreno. Por eso las ventajas del OCT son enormes: «Además de ser una técnica no invasiva y de evitar posibles reacciones alérgicas de los pacientes, con ella obtenemos imágenes de mayor calidad, en 3D, en menos tiempo y nos permite conocer mejor las alteraciones de la retina».

Año de la retina

La cirugía asistida por ordenador con visualización 3D para operar el desprendimiento de retina «lo que nos permite operar en una postura más cómoda que mediante microscopio», señala Ruiz Moreno, o los implantes intraoculares biodegradables para la administración de fármacos de liberación lenta (cápsulas que una vez en el interior del ojo van liberando el fármaco durante varias semanas o meses) como alternativa al tratamiento del edema macular diabético son otros avances presentados en el congreso, que forma parte del «Año de la retina en España». Esta iniciativa –promovida por la Fundación Retinaplus+ institución sin ánimo de lucro constituida por la SERV–, tiene como objetivo reducir la prevalencia de ceguera evitable en nuestro país, mejorar el conocimiento de las enfermedades de la retina por parte de la población y alcanzar una atención multidisciplinar y coordinada.