Lipofilling: Algo más que un relleno

¡o cara o culo!

Todos hemos tenido alguna vez la sensación de que una parte de nuestro cuerpo es demasiado grande, y sin embargo en otras zonas nos falta ese volumen.

- ¡o cara o culo!

Esta frase que todos hemos oído y casi todas las mujeres han pensado alguna vez, ¡no es un sueño! hoy se puede realizar, Todos hemos deseado reducir la grasa de la cintura y ponerla en el pecho o en cualquier otra parte. Gracias a un procedimiento llamado lipofilling o lipotransferencia grasa, hoy se puede conseguir. Pero antes de cambiarla de lugar, pensemos en sus beneficios:

El cuerpo necesita grasa, además de ser un aislante térmico, es esencial para mantener el equilibrio y el funcionamiento óptimo del cuerpo, ya que cumple su función, las células grasas ayudan a regular el funcionamiento hormonal, inciden en el transporte de vitaminas y regulan los niveles de colesterol.

Ahora bien, el exceso, desde un punto de vista tanto estético como de salud es lo que nos hace daño, nos molesta y nos saca de quicio, sobre todo cuando nos miramos al espejo o tenemos que ponernos una determinada ropa que no nos cabe. Comienza nuestra lucha por adelgazar.

Si perdemos peso, las células de grasa reducen su tamaño, pero no desaparecen. Se vuelven más pequeñas y menos activas metabólicamente, pero permanecen en nuestro cuerpo. Pensemos que cada célula es como una esponja que puede absorber grasa, y están sujetas a los cambios hormonales. Estas esponjas están siempre con nosotros, su tamaño depende se nuestra forma de vida y como nos cuidemos. Cuando somos jóvenes están repartidas por nuestro cuerpo, dándonos un aspecto de lozanía y buena salud, somos redonditos y nuestra piel brilla dándonos una imagen de buena hidratación. Pero con el paso de los años inician un viaje, en los hombres se dirigen hacia el abdomen y en las mujeres hacia las caderas. Los factores para ese viaje pueden ser muchos y entre ellos se encuentran la mala alimentación, el sedentarismo, el estrés, el sistema endócrino y las hormonas.

Las células de grasa dentro del abdomen de un hombre son metabólicamente más activas que las células de grasa localizadas en otras áreas del cuerpo. Liberan más ácidos grasos, que pueden conducir a la diabetes, enfermedades del corazón, y afectan al funcionamiento del hígado. La grasa en las caderas, de las mujeres es menos activa, es más difícil de movilizar, hay que intensificar mucho el cardiovascular y cuidar muy bien la alimentación.

Extraer grasa de forma estética de aquellas zonas donde nos sobra y recolocarlas donde nos falta, para aumentar el volumen de una parte de nuestro cuerpo. Es un procedimiento muy seguro dando excelentes resultados y en manos de un buen cirujano no deja cicatrices visibles, La extracción se realiza con cánulas especiales y con una técnica muy cuidadosa para evitar romper los adipocitos, las células que acumulan la grasa. Lo extraído se somete a un proceso de limpieza y tras varios lavados se somete a un centrifugado. El relleno se obtiene infiltrando con micro-cánulas toda la grasa obtenida hasta conseguir el resultado deseado.

Lo importante del lipofilling es que la grasa infiltrada al ser propia se integra en el cuerpo de manera natural y en el futuro, adelgazando o engordando con el resto del cuerpo. Este sistema no es una sustitución quirúrgica a las mujeres que quieren subir varias tallas de pecho. No sustituye nada, es únicamente para mejorar el volumen de mamas, glúteos, piernas, cara y cualquier otra parte que precise un aumento de tamaño o en casos de envejecimiento facial.

El lipofilling es algo más que un relleno será la cirugía estética del futuro, donde todos somos donantes y receptores.