Se baja el telón...de momento

El pasado jueves bajó el telón del segundo periodo de sesiones de la presente Legislatura en la Asamblea de Madrid antes del periodo de descanso estival. El resultado de estos intensos meses de trabajo hay que calificarlo como muy satisfactorio, tanto por el volumen e importancia de la producción legislativa -12 leyes han sido aprobadas-, como por el espíritu de entendimiento y búsqueda del consenso que ha caracterizado la relación entre los cuatro grupos parlamentarios.

Se podría decir, en mi opinión, que se han cumplido con creces las expectativas que nos marcamos hace ahora un año; teniendo en cuenta que se iniciaba un curso parlamentario muy distinto a los anteriores, al tener que afrontar el PP en minoría -por primera vez en las últimas cinco legislaturas- su andadura como partido de Gobierno.

El pacto con Ciudadanos para la investidura de Cristina Cifuentes se está cumpliendo a rajatabla desde el primer momento y 70 de las 76 medidas pactadas ya han sido puestas en marcha. Del programa electoral del Partido Popular a las elecciones de mayo de 2015, ya se han implementado una elevada proporción de los mismos; la mayor parte de ellos volcados en hacer la vida más fácil a las familias y a los más desfavorecidos, especialmente a los desempleados y a las personas en riesgo de exclusión social

En el terreno legislativo, en la Asamblea de Madrid se han tramitado normas trascendentes para los madrileños. Entre la docena de leyes aprobadas destacan la Ley de Radio Televisión Madrid, que pretende conseguir una televisión de calidad, con unos órganos de gobierno despolitizados y sostenible económicamente, la Ley de no discriminación LGTBI, que busca una Comunidad en la que nadie sea discriminado por su opción de identidad sexual o de género, la Ley de Protección de los Animales de Compañía, que implanta el sacrificio 0, el abandono 0 y la tenencia responsable y la Ley de supresión del Consejo Consultivo, que avanza en la reducción de órganos administrativos y entes. Además, se aprobó una Ley de presupuestos que hace posible la prestación de unos servicios públicos de calidad y que sirve como instrumento de política económica para consolidar la recuperación.

Cristina Cifuentes ha enarbolado con éxito la bandera que predica la justicia social y la ayuda a los más desfavorecidos. Una bandera que el socialismo español había considerado suya pero que no la ha llevado a la práctica puesto que cada vez que ha abandonado el gobierno de España lo logro ha sido incrementar la desigualdad, la tasa de parados, los impuestos y poner en riesgo el estado del bienestar.

El esfuerzo y la dedicación plena de este Gobierno han hecho que se haya ganado un año para los madrileños, pese a no contar con un socio en el Ayuntamiento de Madrid con las mismas ganas y falta de prejuicios para impulsar proyectos generadores de empleo y de riqueza para la capital de España. Proyectos que penden de un frágil hilo por la falta de empatía de un gobierno solo preocupado en lanzar ocurrencias sin interés alguno para la ciudadanía, más allá de servir de chiste o comentarios en la barra de un bar.