El humo ciega tus ojos, Dr. Sánchez

Los resultados publicados por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sobre la intención de voto de los españoles, en el caso de unas hipotéticas elecciones generales a celebrar en estos momentos en España, han supuesto un vuelco respecto a las anteriormente publicadas.

Nada menos que el partido que antes aparecía como ganador, el Partido Popular (PP), pasa a la cuarta posición, detrás del PSOE, Ciudadanos y Podemos. ¡Vaya batacazo ¡ Y por el contrario, el partido que estaba a más de cincuenta escaños de distancia, el PSOE respecto al PP, va y le adelanta por la izquierda y sin poner el intermitente.

En el nuevo panorama electoral publicado por el CIS, la posible coalición del Frente Popular actual: PSOE, Podemos, independentistas y Bildu, arrasaría a un debilitado frente de la derecha, obteniendo una holgada mayoría en el Congreso.

Siendo así, y a la vista de las dificultades, que un dia si y otro también, encuentra el Dr. Sánchez para llevar adelante su “programa de gobierno” (es de suponer que lo tiene, aunque sea secreto), resulta harto extraño que no se apresure a convocar elecciones generales.

Siendo mal pensado, que lo soy, no tengo más remedio que deducir que el Dr. Sánchez no se lo cree. Por mucho que se lo garantice su amigo y compañero de ejecutiva del PSOE, José Félix Tezanos, flamante nuevo director del órgano oficial de las encuestas, no se lo cree porque no se lo cree nadie en España, ni el gobierno, ni el PSOE, ni nadie.

Ignoro las instrucciones que Tezanos recibió antes de aceptar el cargo, pero me temo que esos resultados del mes pasado debían producirse en un proceso espaciado en el tiempo, algo así como: “Me vas subiendo poco a poco y en cinco o seis meses ya me pones como el más votado, justo a tiempo para convocar elecciones”.

Lo que pasa es que las dotes culinarias de Tezanos no son precisamente las de Berasategui y se le ha quemado la encuesta. El humo, visible en toda España, ciega los ojos del Dr. Sánchez y no ve con claridad el momento de salir del lio en que se ha metido, porque el lio es de tal envergadura que acabará mal para él. Si pudiera, si Tezanos no le engañara, convocaría elecciones de inmediato.

Digo que el lio es de tal envergadura que acabará mal porque no tiene forma de aprobar los presupuestos, los independentistas, a pesar de las promesas de indultos a los presos y fugados, no le creen y ya le han dicho que para negociar presupuestos ni les llame. Ni siquiera el trabajo de cloaca del Estado del “Vicepresidente Iglesias”, visitando a los encarcelados y exiliados, le va a garantizar la aprobación de las cuentas públicas.

Lo uno lleva a lo otro y los independentistas catalanes tampoco están en disposición de avenirse a un acuerdo con el Estado, más bien con el gobierno bonito de Sánchez, que no ha hecho bastante para buscar, y encontrar, la salida política que decía iba a proponer.

Sánchez solo cuenta con Podemos, al que le concede sus caprichos: se emplea a fondo con la exhumación de Franco; leyes LGTB; Eutanasia; permisos de maternidad iguales para padres y madres; subida del salario mínimo muy por encima de lo pactado recientemente por patronal y sindicatos; subidas de impuestos sobre la renta y a las empresas; subidas de precios de combustibles,...sin importar que el efecto de estas medidas, lejos de favorecer a los más necesitados, frenen el crecimiento económico y la creación de empleo.

No me voy a extender en comentar las opiniones de economistas de prestigio españoles y europeos sobre los presupuestos y las medidas “sociales” del insólito pacto firmado en Moncloa entre el gobierno y un partido político. Son de sobra conocidas. Por el bien de España, ojalá no acierten.

No me resisto a transmitirles el último WhatsApp sobre el tema: “Según la próxima encuesta del CIS, el Dr. Sáchez ganará las próximas elecciones generales con el noventa y nueve por ciento de los votos...y Roland Garros, y Winbledon...”