Actualidad

Medicina

Recomendaciones para los costaleros para evitar lesiones

Recomendaciones para los costaleros para evitar lesiones
Recomendaciones para los costaleros para evitar lesioneslarazon

En el preámbulo de los momentos del año de mayor espiritualidad, pasión, arte y tradición en la que nos envuelve la Semana Santa a través de los desfiles solemnes que representan las procesiones, el papel de los costaleros toma especial protagonismo. El Dr. Javier Cervera Irimia, especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Quirónsalud San José de Madrid, nos explica las lesiones más habituales y lo que podemos hacer para evitarlas.

Los pasos pueden llegar a alcanzar un peso de más de 2000 kilos. Cada costalero puede llegar a soportar una carga media de 60 kilos, por lo que es necesario que tomen conciencia de realizar una buena preparación física previa y de ejercitar una correcta técnica con la ayuda de elementos que reduzcan al mínimo la aparición de lesiones físicas.

Lesiones más habituales

Sobrellevar durante largas horas los pesados tronos provoca que se resientan prácticamente todas las estructuras del cuerpo, principalmente aquellas que soportan la mayor carga y de las que derivan las lesiones más frecuentes. “Normalmente las zonas del cuerpo más propensas a lesionarse son los hombros, la columna vertebral, las caderas, las rodillas y los tobillos”, explica Irimia.

De este modo, los costaleros pueden padecer, en cada una de esas regiones, lesiones como rotura o distensión de ligamentos, tendinitis, rotura muscular, contracturas, fracturas de estrés y condropatías. Ahora bien, las dolencias más habituales se presentan en forma de tendinopatías del manguito rotador, contracturas de la musculatura cervical y lumbar (que podrían involucrar daños discales en forma de hernia), distensiones de la musculatura de la cadera y esguinces de rodilla o tobillo.

Recomendaciones

“La mejor prevención”, subraya el especialista, “pasa siempre por un correcto entrenamiento previo, un buen calentamiento anterior a la actividad y el empleo de técnicas adecuadas de levantamiento (momento en el que se produce mayor número de lesiones), de porteo y de descarga.” Por ello, se aconsejan las siguientes medidas que minimicen la aparición de dolencias en los costaleros:

- Someterse a un examen médico general para asegurar que tu cuerpo resistirá el esfuerzo físico al que será sometido.

- Tener un nivel óptimo de acondicionamiento físico previo, realizando con frecuencia actividad física adecuada.

- Realizar una instrucción correcta de los gestos técnicos que se ejercitan durante los movimientos empleados en la procesión.

- Emplear ropa y calzado adecuado, asociando el empleo de fajas ortopédicas, costales, almohadillas cervicales, etc.

- Practicar un calentamiento al inicio de la actividad, mediante estiramiento y tonificación de la musculatura.

- Hidratarse durante todo el recorrido de la procesión. Si fuera necesario, tomar alimentos ricos en azúcar de rápida absorción.

- Mantener una higiene postural correcta, intentando mantener la columna erguida, relajar los hombros, contraer la musculatura cervical, lumbar y abdominal de forma uniforme y evitar movimientos bruscos de las articulaciones de los miembros inferiores.

- Al finalizar el recorrido, realizar estiramientos musculares de descarga y aplicar medidas antiinflamatorias como el uso de frío en las zonas más sobrecargadas.

Finalmente, si el daño llega a producirse, se recomienda emplear como medida inicial para la mayoría de las lesiones leves la denominada técnica RICE (rest, ice, compression, elevation), que consiste en comenzar la curación inmovilizando la zona lesionada y aplicando medidas antiinflamatorias (hielo, compresión y elevación del miembro afecto). En caso de no obtener una mejoría o de haberse producido una lesión más grave, se deberá acudir al médico para una valoración.