La economía circular, una oportunidad nueva de negocio

Castilla y León pondrá en marcha varias estrategias sobre la calidad del aire o el cambio climático

«La economía circular es una obligación de toda la sociedad y una nueva oportunidad de negocio y de creación de empleo para las empresas». Así de contundente se mostró el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, al inaugurar en Valladolid unas jornadas, donde anunció también que desde la Junta se impulsará la lucha por la sostenibilidad a lo largo de esta legislatura con la puesta en marcha de una estrategia para ello, otra vinculada a la calidad del aire una tercera sobre la Ley de Cambio Climático.

El consejero argumentó que que existen amenazas como el cambio climático, que ya está teniendo graves consecuencias y que «pone en solfa la existencia de suficientes recursos naturales para la industria», lo que obliga a cambiar radicalmente la actual economía lineal «de usar y tirar» y apostar por energías limpias.

También valoró que las grandes y medianas empresas ya están introduciendo en su «filosofía» la economía circular, en cumplimiento de la normativa europea, nacional y autonómica, e insistió que el objetivo debe ser la eliminación de los residuos y la generación de nuevos recursos en base a los desechos. Además, sobre la futura ley autonómica de cambio climático, explicó que se ya encuentra en el Gobierno Abierto para recoger las aportaciones de todos los sectores de la sociedad, pero matizo que se tratará de una normativa que debe desarrollarse de forma paralela a la nacional. En este sentido, hizo un llamamiento a la participación y afirmó que el reto de la sostenibilidad es «una suma de esfuerzos de toda la sociedad y de comportamientos diarios individuales».

Por su parte, el secretario general del Club de Excelencia en Sostenibilidad, Juan Alfaro, hizo un llamamiento a la colaboración público-privada para impulsar la economía circular, «cuyo objetivo final es acabar con el vertedero. Las empresas deben asumir que los productos y servicios que ponen en el mercado deben volver a incorporar a procesos productivos cuando acaban su vida útil», afirmó. Además, indicó que el respeto al medio natural ha calado entre las generaciones más jóvenes y «ahora debemos ser los adultos los que las llevemos a la práctica».