Como distanciarse de los pensamientos negativos en cuarentena

Ruth San José, psicóloga de la AECC de Valladolid, da una serie de pautas para llevar a cabo cuando uno esté a punto de tirar la toalla

Ruth Santos, psicóloga de la AECC Valladolid
Ruth Santos, psicóloga de la AECC ValladolidLa Razón

El confinamiento en casa, el estrés y las preocupaciones existentes ante la situación económica, el no poder hacer duelo ni acompañar a un ser querido que ha perdido la vida estos días por el coronavirus, o las propias enfermedades que uno pueda tener, como puede ser un cáncer, puebla nuestra cabeza de pensamientos negativos durante todo el día del tipo “ya no puedo más”, “no lo soporto más”... que hacen este confinamiento que parece además no tener fin a corto plazo más complicado si cabe.

Frente a estas situaciones, la psicóloga de la Asociación Española contra el Cáncer, Ruth San José, ofrece una serie de pautas y de consejos sobre cómo hay que relacionarse y tomar distancia con estos pensamientos malignos, en muchas ocasiones incluso catastróficos y apovcalípticos. “En gran parte de las ocasiones nos relacionamos con nuestros pensamientos como si fuesen verdades literales y como algo inevitable, cuando no son más que eventos y momentos mentales, y si ponemos una distancia entre ellos seremos más capaces de adaptarnos mejor a la situación, aunque muchas veces no es fácil”, señala la psicóloga.

Al respecto, pone como ejemplo la diferencia entre ver una película de terror en casa solo, con la luz apagada y de noche, “donde es más complicado evitar la sensación de miedo”, dice, o visionarla de día y acompañado de amigos, “donde sería más fácil no experimentar ese mismo miedo y poder tomar distancia”, apunta. Para Ruth San José este mismo sistema puede aplicarse cuando a uno le vienen constantemente pensamientos negativos a su mente derivados de esta cuarentena social. “Cuando no somos capaces de separar esa sensación de agobio, de ese pensamiento que nos ronda, tampoco somos capaces de tomar una alternativa”, asegura la psicóloga, quien aconseja poner delante la idea de “estoy teniendo el pensamiento de...”, lo que permite tomar una distancia entre nosotros y el pensamiento negativo.

Otra herramienta que recomienda la psicóloga es hacer un ejercicio de atención plena que nos permita poner estos pensamientos fuera y proyectarlos sobre otro elemento, simplemente poniéndolo delante nuestro, ya sea en un tren, en una nube o escrito en un folio. “Que se vea que estamos nosotros y luego nuestro pensamiento”, afirma.

También recomienda poner otra voz a esa idea negativa, como por ejemplo dar un tono cómico o incorporar una canción a la frase “ya no puedo más, ya no puedo más...” “Sé que suena gracioso, pero es algo que puede ser muy útil porque ese pensamiento deja de tener una connotación emocional y nos permite tomar distancia". Igualmente -prosigue- nos hace ver que podemos responder de otro modo así como cuestionarnos el valor de ese pensamiento, su racionalidad, y consigue que nos planteemos que hay otras alternativas”.