Casi 400 estudiantes ciegos de Castilla y León vuelven a las clases online gracias a la ONCE

La #VueltaAlColeVirtual garantiza la inclusión y actividad educativa de estos niños para que no se queden atrás durante la crisis sanitaria

Cvirus.- Más de 1.140 estudiantes ciegos afrontan la #VueltaAlColeVirtual tras Semana Santa para garantizar su inclusión
Alumnos y profesores del Colegio de la ONCE DPS-DPSERVER 1.0.012- / JAVIER R

Las dudas en cuanto al avance del curso han estado revoloteando por la cabeza de muchos padres y alumnos. La falta de medios para seguir las clases online ha sido un problema para algunos de ellos, pero el perder la conexión directa con los profesores y resto de compañeros ha sido un palo para aquellos alumnos ciegos que necesitan del sonido y el tacto para poder seguir aprendiendo.

Tanto es así, que la ONCE se puso en marcha y, a día de hoy, 27 profesionales trabajan en Castilla y León para hacer efectiva la vuelta al colegio a 373 estudiantes con discapacidad visual. Esta labor se ha conseguido realizar también por Internet y “gracias a la imaginación y creatividad que comparten profesorado, alumnos y alumnas y las familias de éstos”, señala la organización, así como a las plataformas accesibles con las que pueden intercambiar información que permita continuar el curso como unos estudiantes más.

Desde sus domicilios, los maestros y maestras de la ONCE se han adaptado a la situación y, gracias a las nuevas tecnologías, siguen manteniendo el contacto con el alumnado ciego o con discapacidad visual grave, a la vez que lo hacen con su profesorado habitual y tutores de sus centros educativos.

Conscientes de que los estudiantes están atendidos desde sus centros educativos, e incluso pueden llegar a tener una gran carga académica, el equipo de docentes y técnicos diseña boletines de actividades con ideas, materiales y temarios accesibles, la mayoría proporcionados por los servicios bibliográficos de la entidad, que mantienen estos días su actividad para dar respuesta a estas necesidades.

Además de las tareas habituales, se suman actividades lúdicas, manualidades y recetas de cocina que permiten al alumnado pasar tiempo en familia y al mismo tiempo divertirse y familiarizarse con el uso de las nuevas tecnologías.

Para ello, el equipo educativo de la ONCE se reúne cada semana para organizar el trabajo que posteriormente envían a las familias. “Se trata de un buen complemento que les permite adquirir los conocimientos de sus diversas asignaturas y, en su caso, habilidades y destrezas de la vida diaria, proponiendo la implicación de los alumnos en la cocina y la colaboración en las tareas del hogar”, asegura el delegado Territorial de la ONCE en Castilla y León, Ismael Pérez Blanco.

“A estos días de confinamiento, también hay que sacarles la parte positiva, potenciando la imaginación y creatividad de nuestros profesionales, aprovechando y aprendiendo a usar al máximo las nuevas tecnologías”, subraya, al tiempo que señala que “las videollamadas son de una gran utilidad en estos momentos de confinamiento y son una forma de que nadie se quede atrás en estos momentos".