Casado: “Que nadie piense que el 22 de junio España estará en fase 3”

La consejera de Sanidad desea que sea así y confía en el comportamiento individual, pero asegura que antes hay que pedir pemiso al coronavirus

Una madre con sus hijos pasea por las calles de Valladolid
Una madre con sus hijos pasea por las calles de ValladolidDos SantosLa Razón

El Gobierno autonómico siempre ha mostrado sus dudas sobre permitir la salida de las personas a las calles de las ciudades y pueblos mientras siga habiendo contagios, ingresos en las UCI extendidas y personas que pierden la vida cada día, por miedo a un repunte que pueda colapsar el sistema y agravar aún más la crisis económica que ya está aquí. Y ahora que ya hay un plan encima de la mesa para el desconfinamiento gradual, Castilla y León no es que no esté de acuerdo y de hecho ve positivas algunas medidas, como por ejemplo que pueda llevarse a cabo no sólo por provincias sino también por zonas básicas de salud; o la distancia de 15 días entre fase y fase que permitirá una evaluación, pero tiene todavía muchas dudas al respecto sobre cómo gestionarlas. Y también cierto temor e inquietud a que un mal uso de ellas pueda dar al traste con el buen trabajo que se viene haciendo y que se refleja en los datos diarios de la evolución del virus, que ya afronta el descenso de la denominada meseta.

Y para muestra un botón, como suele decirse por estos lares. La consejera de Sanidad, Verónica Casado, lo dejaba meridianamente claro este mediodía durante el parte diario sobre el virus, cuando aseguraba respecto al plan de Sánchez que “nadie espere" que el próximo 22 de junio todo el país esté en fase 3 disfrutando ya casi al completo de la nueva normalidad “porque antes habrá que pedir permiso al coronavirus” ,decía. Si bien, también apuntaba que espera y desea que esto ocurra y que confía en el comportamiento individual de cada persona, reforzando la higiene de las manos y respetando principalmente la distancia social de dos metros, que es la clave a su juicio, así como en la labor de los profesionales del sistema sanitario.

En este sentido, explicaba que tiene bastantes dudas acerca de cómo se prevé gestionar ciertas cosas desde el Gobierno, como por ejemplo la extensión de los test, a quién, cómo y cuándo; sobre el uso generalizado de las mascarillas e incluso con las propias fechas de la desescalada o cuáles serán los elementos de control de la movilidad, aunque en este último aspecto insiste en que confía en la responsabilidad individual. También considera que ha de haber unos criterios o indicadores para poder medir la situación y establecer estándares mínimos y máximos. Y es que en su opinión, estas medidas que se han puesto sobre la mesa en el plan son solo orientativas, en función de si se evoluciona favorablemente y confiando en que no se produzca un rebrote del coronavirus, y de ahí sus dudas a que todas fases se vayan cumpliendo según se ha establecido. "Es como si nos dicen que tenemos que conducir despacio. Vale, pero ¿A cuánta velocidad? ¿A treinta kilómetros por hora, a 40, a 90?, se preguntaba.

Equilibrio económico y sanitario

La consejera insistía en que lo mas importante bajo su punto de vista para comenzar la desescalada es que se tengan en cuenta los criterios epidemiológicos y sanitarios, así como la dispersión de población para poder acometer ese proceso y que prioricen las zonas básicas de salud. Una demanda que también comparten otras regiones como Aragón, Extremadura, Castilla-La Mancha y Galicia, también extensas y dispersas, y que Castilla y León reivindica porque es en esas áreas sanitarias donde encuentran los equipos de Atención Primaria, que son las que pueden detectar nuevos contagios y establecer el aislamiento.

Igualmente, preguntada por si cree que el Gobierno de España está priorizando la economía a la salud con el plan que ha presentado para el desconfinamiento, Verónica Casado aseguraba que la sanidad y la economía no son incompatibles, y que ha de haber un equilibrio entre ambas porque si hay un rebrote del virus la situación económica también se agravará. “Creemos que debemos ser prudentes y no intentar hacer carreras con nadie salvo contra el coronavirus”, apuntaba.