Coronavirus

“Habían perdido a un familiar y no podían despedirse. Tenían sensación de culpa”

José Luis Quintana, psicólogo de la Línea 900 de apoyo por COVID-19 en Castilla y León, dice que solo el 25% de las 176 llamadas registradas se derivan a su área de salud para seguimiento

La ampliación del cementerio de Ávila acoge los restos de gran parte de los fallecidos por coronavirus en la capital
La ampliación del cementerio de Ávila acoge los restos de gran parte de los fallecidos por coronavirus en la capitalRicardo Munoz Martin (Spain) www.rmestudios.comIcal

Los peores casos fueron los de duelo por haber perdido un familiar “sin poder despedirse”, sobre todo, durante los meses de abril y mayo, cuando las restricciones eran mayores en el estado de alarma para tratar de impedir la propagación de la pandemia. “Estos casos eran significativos, porque habían perdido a un familiar en condiciones que conocemos, sobre todo, en las últimas semanas de abril y primeras de mayo, por no poder despedirse y acudir a su funeral”.

Así recuerda el doctor José Luis Quintana, psicólogo, los sentimientos y sensaciones que trasladaban los usuarios de la línea 900 de apoyo psicológico por Covid-19 en Castilla y León, que durante el periodo de funcionamiento, del 20 abril a 19 de junio, atendió a un total de 176 personas. Durante este tiempo, cuando alguien se derrumbaba, él estaba al otro lado de la línea para escuchar, acompañar y dar consejo profesional.

Tenían “una sensación de culpa, de sentimiento de que tenían que haber ingresado antes a su familiar o por poder haber sido la fuente de contagio y, en el caso de las residencias, por pensar que tenían que haber sacado antes a su familiar”, explica, para precisar que un 25 por ciento de estas personas, 45, tuvieron que ser derivadas a su área de salud para un seguimiento.

Uno de los dos psicólogos de la Línea 900 de apoyo psicológico por la pandemia en Castilla y León rememora dos casos concretos, ambos de llamadas de personas mayores, un varón de Segovia y una señora de Salamanca. Ambos habían permanecido ingresados varios días en la UVI por estar contagiados por coronavirus y tras salir del hospital presentaban estrés postraumático.

“Se les aparecían imágenes de cuando estaban ingresados a pesar de que muchas de ellas no tendrían que acordarse porque estaban sedados; era una permanencia de miedo a volver a ser contagiado con una idea de que les iban a quedar secuelas. Miedo a pesar de haberlo superado”.

El teléfono se puso en marcha para abordar las situaciones de estrés generadas por la pandemia, la incertidumbre, el aislamiento físico, la falta de contacto y la dificultad para afrontar el duelo de las personas fallecidas), y como complemento al Programa de Apoyo Psicológico desarrollado por los Servicios de Asistencia Psiquiátrica de las distintas áreas de salud de la Comunidad. El objetivo era facilitar un primer contacto a los familiares y pacientes aislados en domicilios, para, en su caso, realizar un seguimiento.

Aunque el número de llamadas no fue demasiado elevado, el servicio funcionó, de forma paralela a la “gran cantidad” de recursos disponibles para abordar este tipo de demanda por parte del Ministerio de Sanidad o colectivos como la Asociación Española contra el Cáncer, por ejemplo.

El 44 por ciento (78) de las llamadas fueron para apoyo psicológico a pacientes, con 23 por ciento; familiares, 18 por ciento, y profesionales sanitarios, tres 3 por ciento. El 56 por ciento restante (98) se debió a otro tipo de consultas. De las llamadas de familiares, el 44 por ciento se realizaron por fallecimiento de un familiar. Del total de consultas, el 74 por ciento fueron de mujeres y el 26 por ciento, de hombres.

Andalucía, Galicia o Madrid

Algunas llamadas procedieron de otras comunidades autónomas como Andalucía, Galicia y Madrid, explica Quintana, a quien le llamó la atención una llamada desde Cádiz de un hombre por la pérdida de su padre, que se encontraba en una residencia de ancianos de Salamanca, y otra de una persona de Galicia que tenía miedo a salir a la calle.

También se registraron llamadas de profesionales sanitarios de alguna de las provincias de Castilla y León, que recurrieron a este servicio a pesar de que en cada área de salud de cada provincia se tenía un programa específico para sanitarios. Si bien, el doctor Quintana estima que no llegaba a un 10 por ciento; un porcentaje que levemente sí superaron las llamadas efectuadas por trabajadores en residencias de ancianos de la Comunidad.

Tres perfiles de llamadas

Asimismo, analizada la actividad realizada en la línea 900, se observó que hay tres perfiles de llamadas: familiares en situación duelo; personas que experimentan miedo a la enfermedad, generando un nivel de ansiedad elevado que dificultaba actividades cotidianas, incluso salir de casa y; personas que, habiendo superado la infección, continúan teniendo miedo, bien a una reinfección o bien con síntomas de estrés postraumático.

En los primeros días se produjeron varias llamadas más de carácter informativo que de solicitud de apoyo psicológico y que fueron reduciéndose con el tiempo. Por el contrario, con el paso de los días se asistió a más llamadas de pacientes en tratamiento en la red de salud mental, no estrictamente relacionadas con COVID, pero que por la situación y las restricciones generadas, vieron incrementados sus síntomas.

Esta línea de teléfono se puso en funcionamiento el 20 de abril ofreciendo una primera intervención de apoyo psicológico y en el caso de que ser necesario realizar una derivación a los recursos de apoyo psicológico de su área de salud. Su horario de atención fue desde las 9 a las 20 horas de lunes a viernes, y estuvo atendida por dos psicólogos clínicos, uno de mañana y otro de tarde.

Su difusión se realizó en el portal de salud, en el apartado de ciudadanos y en el aula de pacientes. Debido a la evolución de la pandemia se decidió suspender el funcionamiento de la línea a partir del 19 de junio. No obstante, el Ministerio de Sanidad dispone de un Servicio Telefónico de Asistencia Psicológica por COVID-19, que se ha difundido en el Portal de Salud.