El Valladolid regala un empate a la Real Sociedad en su debut liguero

En un partido controlado por los locales, Masip se come una falta blandita de Roberto López que nivelaba el gol de Michel en la primera parte

El Real Valladolid desperdició la oportunidad de empezar con una victoria en esta nueva temporada. Tenía todos los condicionantes para ello. Muchas bajas en los locales, la principal, y con un gol en la primera parte de Michel que encarrilaba el encuentro para los de Sergio González. Pero un garrafal error de Masip en la segunda parte otorgaba un punto para los realistas, que encontraron un tesoro inesperado y que supieron salvaguardar hasta el final. Un encuentro marcado también, por el intenso calor que hacía en Zorrilla, y por la corta pretemporada de los equipos.

Y el guión de los locales, para empezar, en la misma continuidad que en temporadas pasadas. La misma vieja guardia, como vértebra principal, con la inclusión en el once de Bruno y Orellana, lo que hizo que Sergio apostara por un media punta, desterrando en este primer envite el jugar con dos delanteros, como ha sido lo habitual desde que llegara a Zorrilla, aunque en esta ocasión quizá por la falta de efectivos arriba por lesiones.

Enfrente, una Real de inicio muy mermada por lesiones y por los efectos del coronavirus. La salida de Odergaard, William José y Silva, fuera por el virus, Monreal y Zaldúa lesionados, y Oyarzabal y Januzaj, en el banquillo por falta de ritmo, hizo que Imanol Alguacil tuviera que tirar de cantera, y esto, en Primera se paga.

Y eso que el conjunto donostiarra salió con hambre de gol y tuvo las primeras ocasiones, en especial una de Portu que se marchó al lateral de la red tras un buen pase a la contra de Mikel Perino.

Fue un espejismo. Pronto el cuadro blanquivioleta se hizo con el control del mediocampo, maniatando el juego donostiarra, muy firme atrás y, a causa de ello, empezaron a llegar las ocasiones. Primero, un centro chut de Nacho que Remiro despejó a córner. Minutos depués el portero realista despejaba un balón a Orellana, que Guardiola no supo definir de vaselina, y que Diego Llorente salvaba bajo palos. Y después Waldo estrellaba un balón en el palo, tras un buen pase de Nacho.

Isak tuvo la suyo para adelantar a los visitantes, pero el que no perdonó fue Guardiola, que bailó a Ahien Muñoz en la banda, para internarse en el área y poner un preciso pase raso al corazón del área donde Michel remataba para hacer inútil la estirada de Remiro. Un 1-0 merecido y todos para vestuarios.

Tras quince minutos insulsos, llegaba el gol tonto de la primera jornada. Una falta botada desde el tres cuartos del campo por Roberto López se la comía Masip provocando el empate de la Real. Y minutos después, tras un saque de esquina mal gestionado por el equipo local, Melero López perdonaba la expulsión a Waldo cuando hacía un placaje de rugby a Barreneetxea en el medio campo cuando se iba sólo hacia la portería defendida por Masip.

El Valladolid estaba en proceso de descomposición y Sergio daba entrada a Kike Pérez y a Hervías por Michel y un incompareciente Óscar Plano, para intentar darle la vuelta al partido. Pero nada de nada. Y Alguacil cambiaba todo el frente de ataque con Januzaj, Bautista y Oyárzabal al mismo tiempo que debutaba el israelí Weissman para los locales.

El encuentro fue feneciendo sin nada más reseñable que contar. Los cambios no sirvieron nada. No hubo mordiente alguna y sólo Orellana lo intentaba en los minutos finales pero ya el marcador no se alteraría. Sergio se conformaba con el empate también y no quiso arriesgar con más cambios pese al cansancio de alguno de sus efectivos en el campo.

El Real Valladolid, continúa una temporada más, con la misma dinámica como local. Muchos empates y pocas victorias. De momento llegó el primero.