Sociedad

Aspace pone el foco en las “grandes necesidades de apoyo” de las personas con parálisis cerebral y en su “envejecimiento prematuro”

La confederación reclama “nuevos modelos de convivencia social comunitarios, asistidos y apoyados por las entidades sociales” para “hacer frente a una nueva realidad”

Enrique Cabero junto a Jesús Alberto Martín Herrero
Enrique Cabero junto a Jesús Alberto Martín HerreroIcal

La sede del Consejo Económico y Social de Castilla y León en Valladolid acogió hoy la jornada ‘Envejecimiento en personas con parálisis cerebral. Grandes necesidades de apoyo’, que puso sobre la mesa una “nueva realidad bastante compleja” a la que deben hacer frente las entidades del tercer sector. Para el presidente de Aspace, Jesús Alberto Martín Herrero, “el incremento de la esperanza de vida de estas personas hace que muchas veces sobrevivan a sus familiares, a sus padres, a sus madres, que son las que han sido los cuidadores principales y esenciales de toda la vida de estas personas”.

“A la vez que ellos sufren un envejecimiento prematuro, porque se produce a partir de los 35 años y no a partir de los 65 como sucede en general entre la población, eso hace que el modelo de atención y de apoyo que vienen recibiendo estas personas en sus domicilios y en sus centros no pueda llevarse a cabo, porque muchas veces ya no es que ellos precisen apoyo, sino que también lo requieren sus padres, que suelen ser sus cuidadores”, relató en declaraciones recogidas por Ical.

Según detalló, esa situación se agrava en los últimos años de la vida de los pacientes. “No puede ser que después de una vida juntos, peleando y ayudando te encuentres con que el hijo se tiene que ir a una residencia asistida de una entidad social y los padres tengan que ir a otro tipo de residencias. Entendemos que hay que buscar modelos de convivencia social, comunitarios, para que la familia pueda tener una vida conjunta en el modelo que sea, y aunque sea, asistidos y apoyados por las entidades sociales que son las que formamos este tejido y tenemos esta obligación”, relató Martín.

Por ello, en la jornada celebrada hoy se abordarán cuestiones como el envejecimiento anticipado, la búsqueda de igualdad con toda la sociedad en las condiciones de acceso a ese envejecimiento, que les permitan permanecer en una situación saludable y poder concluir un proyecto de vida en buenas condiciones.

Sobr ella jornada se pronunció también el presidente del Consejo Económico y Social de Castilla y León, Enrique Cabero, para quien el tema abordado es “crucial” y “de gran relevancia en la actualidad”, además de que enlaza con otras propuestas y debates sugeridos por Aspace en materia de cuidados. “El CES está estudiando con detalle esta nueva etapa en el estado social y democrático de derecho”, advirtió.

En ese sentido, explicó que, por un lado, está el reconocimiento pleno de la igualdad efectiva, de la libertad y de la actividad de los poderes públicos para hacer posible que sea una realidad el ejercicio de los derechos para todas las personas por igual, en todos los ámbitos. “Pero para que eso sea posible en la actualidad es necesario empezar a estructurar un nuevo pilar dentro del Estado social, consolidarlo y proyectarlo mediante una estrategia que son los cuidados, también a largo plazo”.

La situación, en su opinión, deriva del “éxito” de la actividad de Aspace y de otras organizaciones del tercer sector, así como de las administraciones públicas y de las políticas sociales, que han permitido “hablar ya del envejecimiento también en personas con discapacidad”, una nueva realidad que ahora “requiere una nueva respuesta institucional y de las organizaciones”.

“Los cuidados se han convertido en un sector de la actividad en la sociedad fundamental que debe ser reconocido, articulado y potenciado, desde los poderes públicos con la colaboración y la implicación de las organizaciones”, afirmó antes de señalar que esa estrategia ha de acabar constituyendo un pacto de Estado que venga a reforzar y ampliar lo que se abrió en 2006 con la ley de apoyo a la autonomía personal y a la atención a la dependencia.

“Esa línea abierta en 2006 ha de convertirse en un nuevo sector de actividad que también requiere formación, nuevos profesionales, consolidación de los actualmente existentes, financiación suficiente y un seguimiento personalizado según las necesidades de las personas”, defendió.